La patronal de la alimentación de A Coruña da por agotado su margen y advierte de que prolongar el conflicto no mejorará el convenio

ACoruñaXa
ASAC lamenta que la reunión del 10 de agosto terminase sin acuerdo y defiende una propuesta con subidas salariales, reducción de jornada y más fines de semana libres
A CORUÑA folga comercio 23.06
11 Aug 2026

El conflicto por el convenio colectivo del comercio de alimentación de la provincia de A Coruña continúa abierto después de que la última reunión entre la patronal y los sindicatos volviese a terminar sin acuerdo. La Asociación de Supermercados de A Coruña (ASAC) considera que se ha perdido una nueva oportunidad para cerrar la negociación y asegura que las empresas ya han llegado al límite de las mejoras que pueden asumir sin comprometer su competitividad.

La patronal sostiene que en las últimas reuniones se había producido cierto acercamiento entre las partes y que, con esa perspectiva, acudieron al encuentro del pasado 10 de agosto manteniendo su propuesta e incorporando nuevos avances para intentar facilitar un pacto. Sin embargo, el entendimiento no fue posible y la negociación continúa bloqueada.

El desencuentro llega después de meses de movilizaciones y de varias jornadas de huelga que afectaron a supermercados y centros logísticos de la provincia. La última mediación, celebrada en julio, tampoco permitió alcanzar un acuerdo. En aquella ocasión, ASAC aseguró que había presentado la propuesta más completa de toda la negociación y confiaba en retomar posteriormente el diálogo.

La parte empresarial defiende ahora que su oferta ya incorpora incrementos salariales, mecanismos de protección frente a la inflación y medidas para mejorar el poder adquisitivo, además de una reducción de jornada, más fines de semana de calidad, mejoras en los domingos y la nocturnidad y nuevas posibilidades de promoción profesional.

La propuesta empresarial había sido detallada por ASAC durante el conflicto y contempla incrementos salariales acumulados do 12,2% % durante los cuatro años de vigencia, junto con garantías vinculadas a la evolución del IPC. También incluye medidas relacionadas con la conciliación, los permisos, la organización de los horarios y los descansos.

ASAC considera que estas condiciones representan el punto de equilibrio que las empresas pueden asumir de manera responsable. La asociación insiste en que el objetivo debe ser mejorar los salarios y las condiciones laborales sin provocar un aumento de los costes que, a su juicio, ponga en riesgo la capacidad de competir de las empresas incluidas en el convenio frente a otros operadores del sector.

La patronal recuerda además que, según sus propios datos, las empresas afectadas ya ofrecen en términos generales condiciones salariales superiores a las de algunos de sus competidores. Entre las compañías vinculadas al convenio se encuentran grandes empresas de la distribución alimentaria gallega como Gadisa, Froiz y Cuevas, además de otros negocios del sector. ASAC cifra en alrededor de 16.000 los empleos vinculados a estas empresas en el conjunto de Galicia.

Un conflicto que ya ha provocado varias huelgas

La situación actual es el resultado de un conflicto que se ha ido endureciendo desde finales de la primavera. Los sindicatos convocaron inicialmente una jornada de huelga a finales de mayo para reclamar mejoras salariales, reducción de jornada, más descansos y avances en materia de conciliación. En aquella primera movilización, la CIG cifró el seguimiento en más del 80 % entre el personal de Gadis y Froiz.

Las protestas continuaron durante junio y julio, con nuevas jornadas de paro que afectaron especialmente a las plataformas logísticas y provocaron, según los sindicatos, supermercados funcionando bajo mínimos y problemas de reposición. La CIG aseguró entonces que la mediación había terminado sin avances suficientes y reclamó a la patronal un cambio de postura.

El conflicto también llegó a los tribunales. Gadisa presentó una reclamación de 1,25 millones de euros contra los sindicatos y el comité de huelga por los perjuicios económicos que, según la empresa, provocaron las movilizaciones. La acción dio lugar a nuevas protestas sindicales y a un acto de conciliación en el SMAC.

Desde la parte sindical, la negociación continúa considerándose insuficiente. El responsable de Comercio de la CIG en A Coruña, Roberto Vila, explicó recientemente que las centrales mantienen su disposición a negociar, pero consideran que la patronal debe modificar su posición para poder alcanzar un convenio que responda a las demandas de las plantillas.

ASAC pide volver al diálogo, pero marca un límite

Tras la reunión del 10 de agosto, la patronal asegura que la puerta al diálogo continúa abierta, aunque rechaza que la prolongación de las movilizaciones sirva para elevar indefinidamente las condiciones que debería asumir el sector.

ASAC considera que mantener el conflicto está generando consecuencias que afectan a las tres partes implicadas: trabajadores, empresas y consumidores. La asociación apunta especialmente a las dificultades de abastecimiento que se han producido en algunos momentos como consecuencia de los paros en los centros logísticos.

La patronal agradece en este contexto el trabajo del personal que continuó acudiendo a sus puestos durante las jornadas de huelga y asegura que ese compromiso permitió mantener la actividad de numerosos establecimientos y reducir el impacto sobre los consumidores.

El nuevo comunicado empresarial cierra así una nueva fase de la negociación sin acuerdo, pero sin dar por roto el diálogo. ASAC insiste en que está dispuesta a convertir en convenio el punto de equilibrio alcanzado durante estos meses, aunque considera que más movilizaciones no deberían convertirse en la vía para seguir elevando las exigencias.

El futuro del convenio queda, por tanto, pendiente de que las partes decidan si son capaces de recuperar la negociación y encontrar un punto de encuentro entre las demandas sindicales y el límite económico que la patronal asegura estar dispuesta a asumir.

0.12010598182678