La adjudicación de las escuelas infantiles de A Coruña reabre el debate por las quejas de familias y trabajadoras

ACoruñaXa
El Ayuntamiento culmina el proceso para cambiar la gestión de seis centros municipales mientras el PP reclama más información sobre los proyectos educativos y garantías para los equipos actuales
A CORUÑA escola infantil carricanta
19 Aug 2026

La adjudicación de la gestión de seis escuelas infantiles municipales de A Coruña vuelve a situar el servicio en el centro del debate político y social. El Gobierno local ha culminado este miércoles el procedimiento para el relevo de las empresas encargadas de los centros, una decisión que llega después de varias semanas de preocupación entre familias y trabajadoras por la falta de información sobre el futuro de los proyectos educativos y de los equipos profesionales.

El Partido Popular de A Coruña ha criticado la decisión y ha asegurado que la alcaldesa, Inés Rey, ha llevado adelante la adjudicación entre las quejas de las ANPAS y del personal de las escuelas. La formación reclama que se escuche a las familias y a las profesionales antes de aplicar cambios que, a su juicio, pueden tener un impacto directo en un servicio que atiende a niños y niñas de 0 a 3 años.

El proceso afecta a seis de los ocho centros que forman parte de la Red de Escuelas Infantiles Municipales: Carricanta, Arela, Os Cativos, Os Rosales, Luis Seoane y Agra do Orzán. Por el contrario, las escuelas de Monte Alto y A Caracola mantendrán el modelo de gestión que tenían hasta ahora.

La contratación ha puesto sobre la mesa un cambio importante respecto a la situación actual. Varias de las escuelas afectadas estaban gestionadas por entidades constituidas por las propias educadoras, algunas de ellas con más de dos décadas de experiencia en los centros. El nuevo concurso contempla ahora la entrada de nuevas empresas para asumir la gestión integral.

Las familias reclaman conocer los nuevos proyectos educativos

La principal preocupación de las ANPAS no se centra únicamente en el cambio de empresa, sino también en el relevo de los proyectos educativos. Los proyectos que se venían desarrollando hasta ahora no tendrán continuidad, ya que cada una de las nuevas empresas adjudicatarias presenta su propia propuesta educativa para los centros que pasa a gestionar.

Las familias reclaman conocer de primera mano esos proyectos educativos que aplicarán las nuevas concesionarias y piden garantías sobre la continuidad de una forma de trabajar que, según defienden, lleva años consolidada en los centros. Esta preocupación ya se había hecho pública en las últimas semanas, cuando las asociaciones iniciaron una campaña para reclamar explicaciones al Ayuntamiento.

Otro de los puntos de debate ha sido el propio procedimiento de contratación. El concurso afecta a seis escuelas y cuenta con un valor estimado superior a los 13,2 millones de euros. Las empresas que aparecían mejor posicionadas durante el proceso eran Enequip Serveis Integrals, Sararte y Grupo de Atención a Dependientes.

Las familias cuestionaron especialmente la presencia de compañías multiservicios y advirtieron del riesgo de que los criterios económicos tuvieran demasiado peso frente a la experiencia educativa. El Ayuntamiento, por su parte, defendió que la calidad de los proyectos pedagógicos era uno de los elementos prioritarios en la valoración de las ofertas.

El personal tendrá derecho a la subrogación

La continuidad de las trabajadoras es otro de los asuntos que ha generado preocupación. Durante los meses previos a la adjudicación, el personal de las escuelas infantiles municipales ya protagonizó movilizaciones contra los nuevos pliegos de contratación, al considerar que no incorporaban suficientes mejoras laborales y educativas y que podían empeorar determinadas condiciones de trabajo.

El Ayuntamiento ha defendido durante todo el proceso que el personal actual tendrá derecho a la subrogación, por lo que el cambio de empresa no debería implicar la pérdida de los puestos de trabajo de las profesionales que ya prestan servicio en los centros. Esta garantía también ha formado parte de los argumentos utilizados por el Gobierno local para pedir tranquilidad a las familias.

Las críticas políticas y sociales, sin embargo, no han desaparecido con la adjudicación. El PP considera que el Gobierno local debería haber mantenido un mayor diálogo con las familias y con el personal antes de cerrar el proceso y asegura que permanecerá vigilante ante la aplicación del nuevo modelo.

La polémica llega a pocas semanas del inicio del curso. La Red de Escuelas Infantiles Municipales cuenta con ocho centros y para el curso 2026-2027 ofertó 412 nuevas plazas, distribuidas entre A Caracola, Agra do Orzán, Arela, Carricanta, Os Rosales, Luis Seoane, Monte Alto y Os Cativos.

El reto ahora será comprobar cómo se produce la transición en las seis escuelas afectadas, cómo se incorporan las nuevas entidades gestoras y, sobre todo, si se mantienen los proyectos educativos y la estabilidad de los equipos que las familias y las propias trabajadoras llevan semanas reclamando.

El debate, por tanto, no termina con la adjudicación. Comienza ahora una nueva etapa en la que el Ayuntamiento tendrá que demostrar que el cambio de gestión no altera la calidad del servicio ni la continuidad educativa de los centros.

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