Los impagos sacuden el final de temporada del Atlético Arteixo

El Atlético Arteixo cerró una de las temporadas más brillantes de su historia deportiva con un conflicto interno que salió a la luz pocos días después de la eliminación en el playoff de ascenso a Segunda RFEF. La plantilla, el cuerpo técnico y trabajadores de la entidad hicieron pública su denuncia por 'continuos retrasos e impagos' en los salarios comprometidos por el club.
Según el comunicado de los afectados, la situación se arrastra desde hace meses y no se trata de un episodio puntual. Los integrantes del primer equipo aseguran que se les deben tres mensualidades, mientras que entrenadores y trabajadores de la entidad denuncian dos meses pendientes de pago.
Los firmantes también critican la 'falta de transparencia y comunicación' por parte de la directiva, a la que acusan de no explicar con claridad la situación real del club ni de ofrecer soluciones concretas. La decisión de hacer público el malestar llegó una vez terminada la competición, ya que, según indican, durante la temporada prefirieron no perjudicar el rendimiento deportivo ni desviar la atención del trabajo del equipo.
El malestar llega tras un curso histórico para el conjunto arteixán, que terminó tercero en Tercera RFEF y alcanzó la final gallega del playoff de ascenso, en la que cayó ante la SD Compostela tras la prórroga. En la ida, el Atlético Arteixo ganó 2-1 en Ponte dos Brozos, pero el Compostela remontó en la vuelta y avanzó por su mejor clasificación liguera.
La crisis también coincide con las primeras despedidas. El técnico Alejandro Expósito, 'Posi', no continuará en el banquillo tras dos campañas al frente del equipo, una salida anunciada después de la eliminación y presentada como una separación de mutuo acuerdo.
También se despidió Jota, una de las piezas destacadas del equipo, que publicó un mensaje en sus redes sociales en el que reconoció que no era una decisión que quisiera tomar, pero que existen 'circunstancias' que le obligan a hacerlo antes de lo previsto. El jugador agradeció el apoyo de la afición, de los compañeros, de los entrenadores, de la base y de las familias del club, y aseguró que se marcha con la tranquilidad de haber dado siempre lo mejor como futbolista y como entrenador.
En su comunicado, los afectados insisten en que el objetivo no es dañar a la entidad, sino buscar una solución que permita garantizar el futuro del Atlético Arteixo y mantener el club como un espacio de referencia para los niños y niñas de la localidad. La situación económica, sin embargo, abre ahora una etapa de incertidumbre en un proyecto que venía de vivir su mejor momento sobre el césped.