Las Escuelas Deportivas de A Coruña buscan pasar página tras meses de conflictos, huelgas e impagos

Las Escuelas Deportivas Municipales de A Coruña estrenan una nueva etapa después de uno de los períodos más complicados de su historia reciente. El servicio afronta ahora un cambio de gestión que pretende mejorar la atención a los usuarios, ampliar la oferta e introducir más herramientas digitales.
La renovación llega después de un conflicto que durante meses llevó a los trabajadores a las calles para reclamar salarios y mejoras laborales. La situación se agravó a finales de 2025, cuando la anterior concesionaria, Serviplus, acumulaba cantidades pendientes con la plantilla.
En enero, los trabajadores llegaron a convocar cuatro jornadas de huelga, con concentraciones en María Pita y Riazor. Entre sus reivindicaciones estaban el cobro de las nóminas pendientes, la equiparación salarial y la mejora de las condiciones laborales.
El Ayuntamiento decidió finalmente poner fin al contrato con Serviplus y encargó temporalmente la gestión a la empresa municipal Emvsa para garantizar la continuidad de las actividades mientras se preparaba una nueva licitación.
Ahora, la nueva adjudicataria, Salzillo Servicios Integrales, comenzará a implantar un modelo basado en la digitalización de las matrículas y renovaciones, el control de la asistencia y el seguimiento de la ocupación de los grupos y de las listas de espera.
La intención es utilizar estos datos para detectar qué actividades tienen mayor demanda y poder modificar la programación. También se pondrán en marcha actividades piloto y jornadas de puertas abiertas antes de decidir si determinadas propuestas se incorporan de forma estable.
Entre las nuevas posibilidades figuran deportes urbanos y acuáticos, actividades para familias y programas dirigidos específicamente a personas mayores y personas con discapacidad.
El Ayuntamiento también anuncia nuevos mecanismos para evaluar la calidad del servicio, con encuestas de satisfacción, indicadores de ocupación y asistencia e informes periódicos.
El objetivo es que la nueva etapa no se limite a un cambio de empresa, sino que suponga una transformación en la forma de gestionar las escuelas. El servicio cuenta con miles de usuarios y durante el conflicto también recibió el apoyo de familias y participantes.
Ahora queda por comprobar si este nuevo modelo consigue dejar atrás los problemas que marcaron los últimos meses y ofrece una respuesta más estable tanto a los usuarios como a la plantilla.