La falta de agua en verano reabre el debate sobre la gestión conjunta en cuatro ayuntamientos de As Mariñas

Los problemas de suministro y calidad del agua vuelven a situarse en el centro del debate político en As Mariñas. El BNG reclama que Bergondo, Cambre, Oleiros y Sada estudien la posibilidad de gestionar de forma conjunta el abastecimiento, al tratarse de cuatro ayuntamientos que ya comparten red de distribución y afrontan dificultades similares.
La formación nacionalista abordó la cuestión en una reunión con representantes municipales de los cuatro ayuntamientos y con la diputada en el Parlamento gallego Iria Taibo. El objetivo es impulsar soluciones coordinadas ante un problema que, según advierten, tiende a agravarse por la presión demográfica, el aumento del consumo en los meses de verano y los efectos del cambio climático.
En Sada y Bergondo, vecinos de varias parroquias llevan meses denunciando episodios de turbidez en el agua, en algunos casos de forma continuada. En Cambre y Oleiros, por su parte, el crecimiento de la población ya provocó limitaciones en el abastecimiento en años anteriores, especialmente durante la época estival.
El BNG considera que el momento es adecuado para abrir este debate, ya que varios de estos ayuntamientos tienen caducados los contratos de concesión del servicio. Por ello, defiende que, como mínimo, las administraciones locales estudien la creación de una fórmula compartida que permita mejorar la planificación, la distribución y la respuesta ante incidencias.
La propuesta incluye también dos actuaciones que la formación considera urgentes: la construcción de un nuevo depósito de agua en Sarro, en la parroquia oleirense de Nós, y otro en Sada. Según el BNG, estas instalaciones permitirían reforzar el sistema actual y facilitar una mejor distribución del caudal entre los cuatro municipios.
Los nacionalistas llevarán esta demanda a los plenos municipales de Bergondo, Cambre, Oleiros y Sada, además de trasladarla al Parlamento gallego. Taibo ya registró la propuesta relativa al depósito de Sarro y la formación prevé incorporar también el resto de reclamaciones.
Desde el BNG insisten en que la gestión del agua debe abordarse como un servicio básico y no como una cuestión partidaria, ya que afecta directamente a la calidad de vida de los vecinos y a la capacidad de los ayuntamientos para responder a los períodos de mayor consumo.