La CIG acusa al Gobierno de Culleredo de impedir su voz en la negociación del personal municipal

La CIG-Administración acaba de cargar contra el Gobierno municipal de Culleredo por su actuación en la Mesa General de Negociación celebrada este jueves 11 de junio. La central sindical asegura que se le impidió participar en la reunión después de que su representante llegase con trece minutos de retraso por una incidencia médica sobrevenida durante el desplazamiento al Ayuntamiento.
Según explica la Federación de la Administración Pública de la CIG, la situación fue comunicada con antelación a la Presidencia de la Mesa, advirtiendo de que la incorporación se produciría con un pequeño retraso. Sin embargo, cuando la representante sindical llegó al Ayuntamiento, la reunión ya había sido levantada, lo que, según la organización, impidió a la central intervenir en los debates y en las votaciones de los asuntos incluidos en el orden del día.
La responsable del sector de Administración Local de la CIG de A Coruña, Cristina Díaz, calificó la decisión de 'injustificable, desproporcionada y profundamente antidemocrática'. El sindicato considera que lo ocurrido supone un desprecio a la representación sindical del personal municipal y una vulneración del clima de diálogo que debe presidir cualquier proceso de negociación colectiva.
La central también denuncia una 'doble vara de medir' por parte del Gobierno local. Según la CIG, apenas una semana antes, en la Mesa General celebrada el 4 de junio, la reunión fue retrasada más de media hora para permitir la asistencia del alcalde. Para el sindicato, resulta contradictorio que se aceptase ese aplazamiento por un cargo político y, en cambio, se impidiese la participación de la CIG por un retraso de trece minutos derivado de una circunstancia médica previamente comunicada.
La organización recuerda que en los últimos meses mantuvo una actitud de colaboración institucional, aceptando cambios de convocatorias, suspensiones, aplazamientos y retrasos motivados por necesidades organizativas o por circunstancias personales y de salud de responsables municipales. Por ello considera 'intolerable' que esa flexibilidad no se aplicase en este caso a una representante sindical.
El conflicto llega en un momento especialmente sensible para las relaciones laborales en el Ayuntamiento de Culleredo. A comienzos de año, UGT, CCOO, CIG y la Agrupación de Funcionarios firmaron un acuerdo unánime para actualizar la regulación laboral del personal municipal, un nuevo marco para empleados funcionarios y laborales pendiente de su ratificación definitiva.
La CIG defiende que la negociación colectiva debe basarse en la buena fe, en el respeto institucional y en una voluntad real de diálogo. A su juicio, lo sucedido este jueves evidencia una falta de consideración hacia la representación de los trabajadores y trabajadoras e introduce un precedente preocupante en el funcionamiento de los órganos de negociación municipal.
La central sindical ya ha presentado un escrito formal ante el Ayuntamiento de Culleredo en el que reclama explicaciones y responsabilidades políticas por lo ocurrido.