El BNG rechaza negociar los presupuestos de 2027 mientras denuncia incumplimientos de las cuentas de 2026

La negociación de los presupuestos municipales de A Coruña para 2027 vuelve a abrir una nueva etapa de tensión entre el Gobierno local del PSOE y el BNG. La portavoz nacionalista en María Pita, Avia Veira, ha respondido a la invitación de la alcaldesa, Inés Rey, para iniciar las conversaciones sobre las próximas cuentas cuestionando que tenga sentido abrir ahora ese diálogo cuando, según sostiene el Bloque, los compromisos incluidos en el presupuesto de 2026 continúan sin cumplirse.
La respuesta llega después de que Rey remitiera al grupo municipal del BNG una carta para emplazarlo a una reunión de inicio de la negociación de los presupuestos de 2027. La alcaldesa recupera así el diálogo presupuestario entre ambas formaciones después de que los nacionalistas diesen por rotos en julio tanto el acuerdo de investidura como el pacto presupuestario de 2026.
Un acuerdo de 375,3 millones para 2026
El actual desencuentro tiene su origen en el acuerdo alcanzado a finales de 2025 entre el PSOE y el BNG para sacar adelante los presupuestos municipales de 2026. Las cuentas ascienden a 375,3 millones de euros y fueron aprobadas inicialmente por el Pleno con los votos del Gobierno local y del grupo nacionalista.
El pacto incorporó varias de las prioridades planteadas por el BNG durante la negociación. Entre ellas figuraban el refuerzo de las políticas de vivienda, el impulso de los investimentos nos barrios, la recuperación de los orzamentos participativos y la recuperación de determinadas competencias del Pleno sobre inversiones y subvenciones.
En materia de vivienda, el acuerdo contemplaba reforzar la capacidad de EMVSA, incrementar los fondos destinados a accesibilidad y rehabilitación y potenciar el servicio de asesoramiento a personas inquilinas. También incluía medidas relacionadas con la regulación de las viviendas de uso turístico.
Los barrios constituían otro de los ejes del acuerdo, con la continuidad y refuerzo del Plan de Barrios 2025-2027. Las cuentas municipales de 2026 contemplan una previsión de 58 millones de euros para este programa.
El pacto también pretendía avanzar en la regularización de diferentes servicios públicos que se estaban prestando en precario, entre ellos el transporte público urbano, la recogida y limpieza de residuos y la planta de Nostián.
La liquidación de 2025 abrió la primera gran grieta
Sin embargo, pocos meses después de la aprobación de las cuentas apareció un nuevo frente: la situación económica derivada de la liquidación del presupuesto municipal de 2025.
El informe de Intervención reflejó un desfase de más de 12 millones de euros en términos de estabilidad presupuestaria y un remanente de tesorería negativo de alrededor de 9,6 millones de euros. La situación provocó un nuevo enfrentamiento entre los grupos municipales sobre cómo debía corregirse el desequilibrio.
El BNG reclamó entonces más información técnica a los órganos asesores del Pleno —Intervención, Tesorería y Oficina Presupuestaria— para conocer con mayor detalle la situación económica del Concello. Avia Veira consideró insuficiente la información disponible y pidió aclaraciones antes de dar por resuelto el problema.
El Gobierno local defendió, por su parte, la solvencia municipal. El concejal de Economía y Facenda, José Manuel Lage Tuñas, calificó el resultado como una fotografía de un momento concreto y destacó indicadores como el período medio de pago a proveedores y el nivel de deuda municipal.
Esta situación puso ya en cuestión el cumplimiento del acuerdo presupuestario. En mayo, ACoruñaXa informó de que el BNG condicionaba su apoyo a las medidas que se adoptasen para corregir el desequilibrio a que no se recortasen las inversiones en los barrios ni los servicios públicos.
El BNG rompe los acuerdos en julio
La relación entre ambas formaciones terminó deteriorándose durante los meses siguientes. El 21 de julio, Avia Veira anunció que el BNG daba por rotos tanto el acuerdo de investidura como el acuerdo presupuestario de 2026, después de considerar que el Gobierno de Inés Rey había incumplido de forma reiterada los compromisos adquiridos.
La decisión no suponía que el BNG fuese a votar automáticamente en contra de todas las iniciativas del Ejecutivo. Veira señaló entonces que el grupo continuaría apoyando aquellas propuestas que considerase beneficiosas para la ciudad, pero que dejaba de sentirse vinculado por los acuerdos anteriores.
Entre los asuntos que el BNG situó como incumplidos figuraban compromisos relacionados con la movilidad y el transporte público, la vivienda, los barrios, la política social, la accesibilidad, el mantenimiento de los colegios, la cultura, el deporte, la participación y la gestión de residuos, entre otras áreas.
El Gobierno local defendió entonces que continuaría ejecutando los presupuestos aprobados y acusó al BNG de situarse en la oposición a menos de un año de las elecciones municipales de 2027. Inés Rey sostuvo que el Ejecutivo seguiría trabajando con las cuentas vigentes y con las mejoras previstas.
Rey vuelve a llamar al BNG para negociar 2027
En este contexto llega ahora la invitación de la alcaldesa para iniciar la negociación de los presupuestos de 2027. La iniciativa recupera un mecanismo de diálogo que ya se había utilizado para las cuentas de 2026 y que estaba contemplado en el marco de relación entre PSOE y BNG.
La alcaldesa ha defendido la necesidad de comenzar las conversaciones y ha apelado al acuerdo de investidura, que establecía el inicio de la negociación de las cuentas del ejercicio siguiente en el mes de septiembre.
La respuesta de Veira, sin embargo, vuelve a situar el foco en el presupuesto actualmente vigente. La portavoz nacionalista considera que antes de hablar de nuevas cuentas debería comprobarse el grado de cumplimiento de los compromisos anteriores.
“Preguntámonos para que quere negociar os orzamentos de 2027 se non cumpriu os de 2026”, sostiene Veira, que recuerda que el BNG ya comunicó en julio su decisión de romper los acuerdos con el Gobierno local.
La dirigente nacionalista asegura que desde entonces la situación no ha mejorado y menciona, entre otros asuntos, la licitación de las escuelas infantiles municipales y la remodelación de la Comisión PEPRI como decisiones que, a su juicio, dificultan cualquier cambio en la posición del Bloque. También critica que el Gobierno local continúe sin explicar cómo pretende resolver el desequilibrio económico derivado de la liquidación de 2025.
En su respuesta a la carta de la alcaldesa, Veira cuestiona además que el Gobierno local no haya solicitado, según afirma, el crédito necesario durante 2026 para afrontar los investimentos incluidos en el presupuesto.
Una negociación que parte de una relación rota
El escenario con el que arrancaría una eventual negociación de los presupuestos de 2027 es, por tanto, muy diferente al de finales de 2025. Entonces, PSOE y BNG fueron capaces de cerrar un acuerdo que permitió aprobar unas cuentas de 375,3 millones de euros y que ambas formaciones presentaron como resultado de la capacidad de diálogo y de la incorporación de prioridades nacionalistas.
Nueve meses después, el BNG considera roto aquel entendimiento y reclama primero explicaciones sobre el cumplimiento de los compromisos adquiridos y sobre la situación económica municipal. El Gobierno local, por su parte, mantiene que dispone de unos presupuestos aprobados y continúa defendiendo su ejecución.
La respuesta definitiva del BNG a la invitación de Inés Rey determinará ahora si ambas formaciones vuelven a sentarse para negociar las cuentas de 2027 o si la ruptura anunciada en julio se mantiene también en la elaboración del próximo presupuesto municipal.