Vivir entre humidades, calor extremo y agua dentro de casa en la urbanización de Pedrapartida

ACoruñaXa
Loss residentes denuncian que las viviendas de Coirós presentan problemas de construcción desde su entrega, con tejados mal ejecutados, entradas de agua, falta de aislamiento y desperfectos que afectan al día a día
COIRÓS urbanización pedra partida
8 Jul 2026

La urbanización de Pedrapartida, en Coirós, está formada por 16 viviendas sociales entregadas a comienzos de 2013. Las casas fueron promovidas por la Xunta como una opción de acceso a la vivienda para personas con menos recursos, primero en régimen de alquiler y, en algunos casos, con la posibilidad de adquirirlas posteriormente.

Más de una década después, parte de los vecinos denuncia que esas viviendas arrastran problemas desde el primer día. Verónica, una de las residentes, asegura que los desperfectos no se limitan a las filtraciones: habla de tejados mal ejecutados, entradas de agua por distintos puntos, falta de aislamiento térmico, humedades constantes, carpinterías deterioradas e incidencias en las escaleras interiores.

'La urbanización está terminada desde finales de 2012 y a nosotros nos entregaron las llaves a partir del 1 de enero de 2013', explica. Según relata, al entrar en las viviendas ya había desperfectos visibles, como azulejos rotos, remates sueltos y escaleras que se movían. 'Siempre hubo humedades desde el principio', resume.

Uno de los principales problemas estaría en las cubiertas. Verónica afirma que los tejados son planos y que los desagües están colocados por encima de la superficie, lo que provoca que el agua quede acumulada. 'Los tejados son planos y los desagües están varios centímetros por encima de la superficie', señala. A su juicio, 'en Galicia esto no sirve'.

Cuando llueve con fuerza, la situación se agrava en el interior de las viviendas. La vecina asegura que cada casa sufre las filtraciones de una forma diferente. 'Hay gente a la que le llueve por el pasillo, otros por la campana extractora, otros por los enchufes y a otros por las ventanas. Pero todos tenemos entradas de agua', denuncia.

El deterioro también avanza en el interior de las viviendas. La presencia continuada de humedad afecta a la madera, a los armarios, a la ropa y a la habitabilidad diaria de las casas. La situación obliga a los residentes a recurrir a deshumidificadores, cubos, toallas o soluciones provisionales cada vez que el agua entra en el interior.

El problema no se limita a un episodio puntual ni a una única vivienda. Según denuncian, las deficiencias se repiten en distintos puntos de la urbanización y cada casa sufre las consecuencias de una forma diferente: agua que cae por los techos, filtraciones en las paredes, entradas por las ventanas o humedad acumulada durante días.

La llegada del mal tiempo es ahora la principal preocupación. Los vecinos temen que, si no se actúa antes sobre las cubiertas y los puntos por los que entra el agua, el invierno vuelva a convertir el interior de las viviendas en un espacio difícil de habitar. 'Como vuelva a llover durante meses seguidos, ¿qué hacemos? ¿A dónde vamos?'.

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