Un proyecto europeo valida en Paderne soluciones naturales para mejorar la sostenibilidad del viñedo

Un proyecto europeo de investigación ha probado durante tres años en Paderne diferentes soluciones naturales para avanzar hacia una viticultura más sostenible y resistente al cambio climático. Los primeros resultados de ECOSPHEREWINES muestran mejoras en el vigor de las vides y en la salud del suelo gracias a prácticas como el uso de acolchados de tojo, cubiertas vegetales y biochar.
Los resultados de la zona experimental gallega se presentaron este jueves en el Centro Interdisciplinar de Química e Bioloxía (CICA) de la Universidade da Coruña (UDC). Durante la jornada también se dio a conocer una estrategia de infraestructura verde en el viñedo con 25 actuaciones previstas para el periodo 2027-2030.
Mejoras en el suelo y recuperación del paisaje
La parcela experimental de Paderne, situada en el territorio de la IGP Betanzos y de la Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, abarca cerca de diez hectáreas de terreno abancalado frente al cañón del río Mandeo. Desde 2024, el proyecto ha ensayado medidas para mejorar la fertilidad del suelo, favorecer la biodiversidad y aumentar la retención de agua.
Los primeros resultados indican que los acolchados de tojo y las cubiertas vegetales de mostaza mejoran el vigor de las vides y su contenido en clorofila. Además, a los 15 días de la aplicación de dos tipos de biochar de origen forestal, se observó una mejora en la actividad de enzimas relacionadas con el ciclo del carbono y en el contenido de nutrientes del suelo.
Las actuaciones también incluyeron la recuperación de caminos y muros de piedra seca, la restauración de una fuente y de zonas húmedas, la regeneración del bosque de ribera y la plantación de frutales y bandas florales para atraer polinizadores. También se acondicionaron taludes con árboles autóctonos y se aplicaron fertilizantes lactofermentados para mejorar la microbiología del suelo.
Según Alfonso Ribas, director del Área de Innovación e Investigación de la Fundación Juana de Vega, el objetivo es demostrar que la conservación de la naturaleza puede ser compatible con la producción de vinos de calidad, reduciendo la vulnerabilidad de los viñedos frente al cambio climático.
Una estrategia para el periodo 2027-2030
El proyecto busca ahora trasladar los resultados a otros territorios vitivinícolas. La Fundación Juana de Vega ya presentó las soluciones experimentadas ante representantes de la DOP Montilla-Moriles, la DOP Penedès y la DO Valdeorras, que mostraron interés en su posible aplicación.
La estrategia de infraestructura verde presentada este jueves recoge 25 actuaciones dirigidas a viticultores, denominaciones de origen y administraciones públicas. Además, la Fundación Juana de Vega ha presentado un nuevo proyecto de innovación al programa Interreg Sudoe para dar continuidad a los resultados obtenidos.
ECOSPHEREWINES cuenta con la participación de 12 entidades de España, Francia y Portugal, bajo la coordinación de la Fundación Juana de Vega. El proyecto se desarrollará hasta diciembre de 2026 y dispone de un presupuesto de 1.622.891 euros, cofinanciado en un 75 % por el programa Interreg Sudoe a través de fondos FEDER.