Soavila Rural abre las puertas de su finca en Carral para mostrar su proyecto de vida comunitaria y conexión con la naturaleza

Una finca rural puede ser mucho más que un lugar para desconectar de la rutina. En Santa Baia de Cañás, en Carral, Soavila Rural trabaja para convertir su entorno natural en un espacio de encuentro, aprendizaje y convivencia, con una propuesta que sitúa en el centro el bienestar de las personas, el acompañamiento a las familias y la recuperación de los valores de la vida en el rural. El proyecto abrirá las puertas de su finca en una jornada pensada para que los vecinos puedan conocer de primera mano esta iniciativa.
La actividad tendrá una duración de tres horas y media y busca ofrecer un tiempo de pausa, creatividad y convivencia en plena naturaleza. La propuesta está especialmente vinculada a la infancia, a la que pretende proporcionar un ambiente en el que explorar, experimentar y jugar con libertad, lejos de los ritmos y las limitaciones habituales de los espacios urbanos.
Soavila Rural nace con una vocación que va más allá del ocio. El proyecto concibe el medio rural como una oportunidad para impulsar nuevas formas de relación entre las personas y con el entorno, combinando actividades relacionadas con la naturaleza, la educación ambiental, el bienestar emocional y el acompañamiento social.
Un espacio para compartir experiencias y crear comunidad
La finca, con una superficie aproximada de 15.000 metros cuadrados, forma parte de una iniciativa que busca recuperar la vida rural desde una perspectiva comunitaria y sostenible. El contacto con los animales, los espacios al aire libre y las actividades vinculadas a la tierra son algunos de los elementos en torno a los que se articula la propuesta.
Entre las líneas de trabajo que el proyecto ha ido desarrollando figuran los huertos ecológicos, la agricultura terapéutica, las intervenciones asistidas con animales, la educación ambiental y las actividades orientadas al bienestar emocional. También promueve iniciativas de apoyo a las familias, igualdad y prevención de la violencia, además de talleres, encuentros y propuestas de ocio en la naturaleza.
La iniciativa apuesta igualmente por la colaboración con profesionales, emprendedoras, entidades y colectivos que quieran desarrollar actividades en el medio rural y crear sinergias. La idea es que la finca funcione como un lugar compartido, en el que diferentes personas y proyectos puedan aportar conocimientos, recursos y experiencias.
La jornada de puertas abiertas permitirá acercarse a esta filosofía y descubrir un proyecto que pretende hacer del rural un lugar de encuentro, cuidado y oportunidades para la comunidad.