Riazor levantará una duna de más de dos metros para frenar los temporales de invierno

La playa de Riazor volverá a contar con una duna artificial de protección para hacer frente a los temporales costeros durante los meses de invierno. El Ayuntamiento de A Coruña iniciará este lunes, 26 de octubre, los trabajos para levantar esta barrera natural de arena, que superará los dos metros de altura y estará situada en la zona intermedia del arenal, manteniendo una separación de seguridad con el Paseo Marítimo.
La intervención se desarrollará a lo largo de la próxima semana y busca reducir la fuerza con la que el oleaje llega al paseo, disminuyendo así el riesgo de daños en las infraestructuras municipales durante los episodios de mal tiempo.
Para construir la duna, los equipos utilizarán maquinaria especializada que trasladará la arena desde la orilla hasta la zona próxima al muro del paseo. Posteriormente, los operarios darán forma al talud y compactarán el sedimento para conseguir una estructura estable, capaz de absorber parte de la energía de las olas.
La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, destacó la utilidad de esta medida preventiva para conservar las infraestructuras y anticiparse a los posibles daños provocados por los fenómenos meteorológicos adversos. Una vez terminada la obra, los servicios técnicos municipales comprobarán periódicamente el estado de la duna y evaluarán si necesita refuerzos en función de la evolución del tiempo y del mar.
Una protección que se aplica desde 1995
La duna de Riazor comenzó a utilizarse en 1995, después de que un fuerte temporal provocase el derrumbe de la antigua balaustrada del Paseo Marítimo a su paso por la playa. Desde entonces, el sistema se ha consolidado como una solución temporal frente a los temporales atlánticos, que se producen con una frecuencia media de entre una y tres veces al año.
Esta técnica de ingeniería blanda aprovecha la propia arena de la playa para crear una defensa frente al oleaje, sin recurrir a estructuras permanentes. Al tratarse de una medida reversible, permite proteger el paseo durante el invierno y recuperar la configuración habitual de la playa cuando llega la temporada estival.
La barrera permanecerá instalada hasta mediados de mayo de 2027. En ese momento, el Ayuntamiento la retirará para preparar el arenal de cara a la temporada de baño, cuyo inicio está previsto para el 15 de junio.
La actuación forma parte de los trabajos municipales de conservación y mantenimiento de la fachada marítima, con el objetivo de reducir los efectos de los temporales y preservar los espacios públicos de la ciudad.