Rechazo unánime de la Diputación a la macroplanta de biogás proyectada en A Laracha

El pleno de la Diputación de A Coruña aprobó una declaración institucional contra la planta de biogás que la empresa Aratel proyecta en el lugar de Vista Alegre, en la parroquia de Soandres, en el municipio de A Laracha. La propuesta salió adelante por unanimidad de todos los grupos políticos.
La corporación provincial entiende que la instalación prevista podría generar un impacto relevante sobre el medio ambiente, los recursos hídricos y la calidad de vida de la población. Por este motivo, considera que el proyecto no encaja con el modelo de protección del territorio y desarrollo sostenible que defiende la institución.
En la declaración, la Diputación reconoce que el biogás y el biometano pueden ser herramientas útiles para la gestión de residuos y la producción de energía renovable cuando se implantan mediante proyectos bien planificados, proporcionados y adaptados al territorio. Sin embargo, alerta de que las iniciativas de gran escala y con una finalidad esencialmente comercial deben someterse a una evaluación rigurosa por los riesgos que pueden implicar.
Entre los aspectos que más preocupación generan figura la ocupación de más de 95.000 metros cuadrados de suelo rústico en las proximidades del río Anllóns. La planta prevé tratar 65.000 toneladas anuales de residuos, entre ellos subproductos animales de categoría 2, además de generar más de 30.000 toneladas al año de efluentes líquidos y cerca de 20.000 toneladas de residuos sólidos sin tratamiento específico.
El documento aprobado también llama la atención sobre el consumo estimado de 1,5 millones de litros de agua al año, el incremento del tráfico pesado por las vías locales y la proximidad de la instalación a núcleos habitados. La Diputación advierte de posibles afecciones por ruido, malos olores y deterioro de las condiciones de vida en el entorno.
Otro de los puntos señalados por la institución provincial es la limitada repercusión económica del proyecto, que prevé un máximo de diez empleos directos. A esto se suma, según recoge la declaración, la ausencia de una regulación específica en Galicia sobre la implantación y funcionamiento de las plantas de biogás, una situación que genera incertidumbre jurídica y ambiental.
Por todo ello, la Diputación insta a la Xunta de Galicia a no declarar la planta como proyecto de interés estratégico ni aplicarle vías de aceleración administrativa mientras continúen las dudas sobre su impacto y su ubicación. La institución también reclama al Gobierno gallego que impulse con urgencia una normativa que establezca garantías claras para la protección del territorio y de la ciudadanía.
La declaración incluye además el apoyo de la Diputación a la población de A Laracha y de su entorno, que viene expresando su preocupación por los posibles efectos de la macroplanta sobre la calidad del agua, del aire, del paisaje, el valor de las propiedades y la vida diaria en las parroquias afectadas.