¿Qué tienen que ver los bosques con las futuras pandemias? A Coruña buscará respuestas

ACoruñaXa
Expertos de 11 países se reunirán en la UDC del 1 al 3 de octubre para analizar cómo la pérdida de biodiversidad, el comportamiento humano y la degradación ambiental pueden favorecer la aparición de enfermedades zoonóticas
altri-bosque
27 Sep 2026

La próxima pandemia podría no depender únicamente del virus que la provoque, sino también de la forma en la que las personas transformamos el medio en el que vivimos. Esta es una de las cuestiones que se investigan desde la Universidade da Coruña a través del proyecto europeo ZOE, que reunirá en la ciudad entre el 1 y el 3 de octubre a especialistas de 11 países para compartir los avances de este trabajo científico.

El encuentro anual del proyecto analizará la relación entre los ecosistemas degradados y la aparición de enfermedades que pueden transmitirse de animales a personas. Entre los patógenos estudiados se encuentran virus como los hantavirus y los coronavirus.

El proyecto cuenta con una perspectiva multidisciplinar que combina campos como la virología, la ecología, la inmunología, la geografía, la psicología y la sociología. La UDC participa como socio del proyecto europeo y tiene como investigadora principal a la profesora Adina Dumitru.

El 'factor humano' entra en el foco

Una de las partes más singulares de la investigación desarrollada desde A Coruña se centra precisamente en algo que va más allá de los virus: el comportamiento de las personas.

El equipo de la UDC estudia cómo determinadas actividades, hábitos y condiciones sociales pueden modificar la relación entre las comunidades humanas y los ecosistemas. El objetivo es conocer si determinadas formas de ocupar o utilizar el territorio pueden aumentar el contacto con animales o especies que actúan como vectores y reservorios de patógenos.

La investigación se desarrolla en diferentes escenarios de Europa y América Latina. Entre los lugares analizados figuran Eslovenia y Eslovaquia, así como México, Costa Rica y Guatemala. Los trabajos incluyen tanto actividades laborales o recreativas desarrolladas en contacto con la naturaleza como factores sociales relacionados con la salud o la vivienda.

El propio proyecto ZOE ya ha realizado trabajo de campo en comunidades latinoamericanas para estudiar los factores sociales, culturales y de comportamiento que conectan la degradación ambiental, la pérdida de biodiversidad y la aparición de zoonosis.

No se trata solo de detectar virus

La investigación parte de un enfoque conocido como 'One Health', que considera que la salud humana, la salud animal y el estado del medio ambiente están estrechamente relacionados.

Esto implica cambiar el enfoque tradicional de actuar una vez que aparece una enfermedad e intentar identificar antes los factores que pueden favorecer un brote.

Uno de los grandes objetivos del proyecto es determinar si la restauración de los ecosistemas y la conservación de la biodiversidad pueden contribuir a reducir el riesgo de aparición de nuevas enfermedades.

Durante el encuentro que se celebrará en A Coruña, los diferentes grupos de investigación compartirán los resultados obtenidos en sus análisis de fauna, flora, suelos y comunidades humanas. A partir de estos datos buscarán avanzar en recomendaciones y medidas de prevención adaptadas a las características de los territorios estudiados.

Una investigación que mira hacia la próxima pandemia antes de que llegue

El interés de esta investigación está precisamente en intentar actuar antes de que se produzca una nueva emergencia sanitaria. En mayo de este año, la propia UDC explicaba que el trabajo de su equipo dentro de ZOE busca entender cómo la degradación ambiental y determinadas conductas pueden influir en la aparición de brotes infecciosos.

Ahora, con la reunión internacional de octubre, A Coruña se convertirá durante tres días en un punto de encuentro para investigadores que estudian esa relación desde perspectivas muy diferentes.

El proyecto ZOE está integrado por especialistas de siete países europeos y cuatro americanos y cuenta con financiación del programa Horizonte Europa. La iniciativa mantiene su actividad hasta finales de 2027.

0.15769290924072