Patronal y sindicatos endurecen el conflicto de la alimentación tras una huelga marcada por el choque de versiones

El conflicto laboral en el comercio de alimentación de la provincia de A Coruña continúa sin visos de solución. Tras la tercera jornada de huelga, celebrada el pasado martes, la patronal ASAC y los sindicatos han vuelto a evidenciar la distancia que separa a ambas partes con un intercambio de acusaciones sobre el desarrollo del paro y el estado de la negociación del convenio colectivo.
La Asociación de Supermercados, Autoservicios Mayoristas y Distribuidores de Alimentación de A Coruña (ASAC) expresó este jueves su preocupación por los incidentes registrados durante la huelga. La entidad asegura que, aunque respeta plenamente el derecho de huelga, durante la jornada se produjeron coacciones, insultos, faltas de respeto e intentos de impedir el acceso de trabajadores y clientes a distintos establecimientos.
La patronal agradeció el comportamiento del personal que decidió acudir a su puesto de trabajo y también la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuya presencia, según señala, contribuyó a garantizar la seguridad y la libertad de todas las personas. ASAC sostiene que la mayoría de los supermercados permanecieron abiertos, aunque reconoce que hubo incidencias en las operaciones de descarga y abastecimiento que alteraron el funcionamiento habitual de algunos establecimientos.
En su comunicado, la asociación empresarial hace un llamamiento a las organizaciones sindicales para retomar las negociaciones y aceptar, si fuese necesario, la mediación del Consello Galego de Relacións Laborais. La patronal recuerda que ya se han celebrado ocho reuniones negociadoras y asegura que fueron rechazadas cuatro propuestas de mediación, defendiendo que su intención sigue siendo alcanzar un acuerdo "equilibrado y sostenible" que preserve el empleo y la viabilidad de las empresas.
La visión de los sindicatos es radicalmente distinta. La CIG calificó la tercera jornada de huelga como un éxito rotundo y asegura que el seguimiento fue prácticamente total tanto en los supermercados como en los centros logísticos de la provincia. Según la central sindical, el almacén principal de Gadis en Piadela apenas contó con tres o cuatro personas trabajando, mientras que las instalaciones de Pescarmar permanecieron cerradas durante dos jornadas consecutivas.
La organización sindical afirma también que numerosos supermercados de Gadis y Froiz, especialmente en el centro de A Coruña, no llegaron a abrir por falta de personal. En otros casos, sostiene que los establecimientos funcionaron bajo mínimos, con secciones cerradas y atendidos principalmente por encargados, personal eventual o trabajadores con poca antigüedad.
Según la CIG, el respaldo al paro también fue muy elevado en las comarcas de Ferrol, Compostela, Costa da Morte y Barbanza, donde asegura que varios supermercados permanecieron cerrados durante toda la jornada. La central interpreta estos datos como una muestra del descontento existente entre las plantillas y del apoyo a las reivindicaciones salariales y laborales.
Los sindicatos acusan a las empresas de mantener bloqueada la negociación colectiva y consideran insuficientes las propuestas presentadas hasta el momento. Reclaman incrementos salariales que permitan recuperar el poder adquisitivo perdido, mejoras en conciliación, reducción de la parcialidad y la temporalidad y medidas para aliviar la sobrecarga de trabajo que, según denuncian, soporta un sector altamente feminizado. Además, la CIG denuncia supuestos movimientos de personal temporal, refuerzos entre tiendas y presiones sobre delegados sindicales para minimizar el impacto de la huelga.
Por su parte, ASAC defiende que su propuesta contempla una subida salarial acumulada próxima al 10% en cuatro años, además de mejoras en permisos, conciliación y organización de la jornada, e insiste en que sigue abierta al diálogo.
Con las posiciones todavía muy alejadas, el convenio colectivo del comercio de alimentación de la provincia de A Coruña continúa bloqueado. Mientras la patronal reclama recuperar la negociación y abandonar la confrontación, los sindicatos advierten de que mantendrán la movilización hasta conseguir un acuerdo que mejore de forma sustancial las condiciones laborales de las miles de personas que trabajan en el sector.