Nuevas pintadas ponen en alerta al Ayuntamiento de Curtis, que acudirá a la Guardia Civil

Las instalaciones municipales de Curtis y Teixeiro han vuelto a ser objeto de actos vandálicos con la aparición de nuevas pintadas en diferentes espacios públicos. El Ayuntamiento ha anunciado que presentará este lunes una denuncia ante la Guardia Civil para tratar de esclarecer los hechos e identificar a las personas responsables.
En esta nueva oleada de pintadas se han visto afectados varios equipamientos de titularidad municipal, entre ellos las naves del recinto ferial de Curtis, el paso inferior de la vía en Teixeiro y el campo de fútbol Lucas Vázquez.
Desde el Gobierno local señalan que no se trata de un episodio aislado. Las pintadas y otros daños en el mobiliario urbano se vienen repitiendo en distintos puntos del municipio, una situación que ha llevado al Ayuntamiento a optar ahora por la vía legal para intentar frenar este tipo de comportamientos.
El problema va más allá del impacto visual que provocan los grafitis. Según los cálculos municipales, el vandalismo genera cada año un gasto adicional de alrededor de 30.000 euros para las arcas públicas. Esta cantidad incluye tanto los trabajos necesarios para eliminar las pintadas como la reparación o sustitución de elementos del mobiliario urbano que resultan dañados.
'Cada pintada la paga la vecindad'
El alcalde de Curtis, Javier Caínzos, puso el foco en el coste que tienen estas actuaciones para el conjunto de la ciudadanía. 'Hablamos de espacios que son de todos y que se mantienen con el esfuerzo de todos, así que cada pintada la paga la vecindad', señaló.
El regidor también destacó que los recursos destinados cada año a reparar los efectos del vandalismo podrían emplearse en otras necesidades del municipio. 'Con esos 30.000 euros anuales podríamos estar mejorando servicios o instalaciones en Curtis y en Teixeiro, en lugar de reparar o cambiar daños en la vía pública', apuntó.
La intención del Ayuntamiento es que la denuncia permita avanzar en la identificación de los autores de las pintadas y evitar que estas acciones continúen repitiéndose. La administración local considera que los equipamientos públicos forman parte del patrimonio colectivo y que su conservación supone un esfuerzo económico que repercute directamente en el conjunto de la vecindad.
Llamamiento a la colaboración de la ciudadanía
Además de las medidas legales, el Ayuntamiento ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que comunique cualquier comportamiento sospechoso relacionado con daños en el mobiliario o en las instalaciones públicas.
'En primer lugar pedimos responsabilidad y respeto al patrimonio público, pero también que quien vea algo lo comunique', indicó Caínzos.
El Gobierno municipal asegura que mantendrá los trabajos de conservación de los equipamientos públicos tanto en las dos principales localidades como en el conjunto de las parroquias. La denuncia ante la Guardia Civil será así el siguiente paso para intentar poner freno a una situación que, además de deteriorar espacios de uso común, obliga a destinar recursos públicos a su limpieza y reparación.