Muere Gastón, el tiburón toro que marcó la memoria de varias generaciones en A Coruña

El Aquarium Finisterrae de A Coruña despedía este viernes a Gastón, el tiburón toro que durante 20 años se convirtió en uno de los grandes símbolos del acuario coruñés. Su presencia en la sala Nautilus hizo de él una figura reconocible para miles de visitantes y un referente en la divulgación sobre la vida marina.
La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, lamentó su muerte y destacó el vínculo emocional que el animal llegó a crear con la ciudadanía. 'Gastón era un símbolo de esta ciudad. El tiburón con el que muchos crecimos y aprendimos a educarnos en el amor a la naturaleza', señaló la regidora.
Gastón había nacido en las aguas de la costa sudafricana y llegó con tres años a Oceanópolis, el acuario de Brest. Los problemas de convivencia con otros ejemplares de su especie llevaron a sus cuidadores a buscar un nuevo destino para él, hasta que en febrero de 2006 fue trasladado al Aquarium Finisterrae.
Cuando llegó a A Coruña, medía 2,5 metros y pesaba alrededor de 120 kilos. Antes de incorporarse al tanque principal de la sala Nautilus, pasó varias semanas en cuarentena y en un proceso de adaptación a las aguas atlánticas, ya que procedía de un tanque tropical.
La adaptación se completó con éxito. Gastón empezó a alimentarse con normalidad, ganó peso y terminó integrándose en su nuevo hábitat, donde pronto se convirtió en una de las grandes estrellas del Aquarium Finisterrae.
Durante su vida en el acuario coruñés superó los 2,5 metros de longitud y alcanzó una edad estimada de unos 30 años, una cifra especialmente relevante para esta especie, que en libertad suele vivir entre 15 y 20 años.
Su muerte deja un vacío en un espacio que durante dos décadas ayudó a transformar el miedo a los grandes depredadores marinos en admiración, conocimiento y respeto por la naturaleza.