Los sindicatos acusan a la patronal de 'hacer un teatrillo' y de bloquear la negociación del convenio del comercio de alimentación

GaliciaXa | ACoruñaXa
La CIG asegura que las plantillas están 'muy enfadadas' por la falta de avances y reclama mejoras salariales, medidas de conciliación y un convenio gallego para el sector
A CORUÑA folga comercio 23.06
26 Jun 2026

El conflicto por el convenio colectivo del comercio de alimentación de la provincia de A Coruña sigue sin desbloquearse tras tres jornadas de huelga. Desde la CIG aseguran que las empresas mantienen prácticamente la misma propuesta desde el inicio de las negociaciones y que no existen avances suficientes para cerrar un acuerdo.

'Seguimos esperando que se pongan a negociar', afirma Roberto Pérez Vila, representante de la CIG en la mesa del convenio. El sindicato considera que la negociación está bloqueada y acusa a las empresas de limitarse a repetir su oferta inicial sin introducir mejoras sustanciales.

Salarios, conciliación y antigüedad

El apartado económico continúa siendo el principal punto de desacuerdo. Según la CIG, la propuesta empresarial contempla una subida del 3% el primer año y del 2% en los siguientes, dentro de un convenio de cuatro años.

Para el sindicato, esa oferta es insuficiente porque 'no garantiza ni siquiera el IPC'. La central reclama incrementos salariales que permitan recuperar poder adquisitivo, además de mejoras en conciliación, reconocimiento de la antigüedad y una duración más corta del convenio.

La CIG también defiende la negociación de un convenio gallego para el sector, con el objetivo de evitar diferencias entre provincias. 'Las mismas empresas, con los mismos beneficios, pagan mucho más en Pontevedra', señala Pérez Vila.

Denuncias por prácticas durante la huelga

La central sindical asegura que varias empresas del sector pusieron en marcha medidas para reducir el impacto de los paros. Entre las prácticas denunciadas citan la contratación de personal para los días de huelga, el traslado de trabajadores desde otras provincias, cambios en la organización logística, peticiones de horas extra y supuestas presiones para que parte de la plantilla no secundara los paros.

'Eso está denunciado y lo demostraremos donde corresponde', afirma el representante de la CIG.

Un seguimiento que el sindicato cifra en el 80%

'El seguimiento ronda el 80% en la mayoría de los supermercados. Algunos cerraron y otros abrieron a duras penas, con encargados y personal temporal', explica Pérez Vila.

Según el sindicato, la incidencia fue especialmente visible en las tiendas que consiguieron abrir, pero que lo hicieron con muchas limitaciones. La central asegura que varios supermercados funcionaron con secciones cerradas, sin servicio habitual en frescos y con problemas de abastecimiento derivados del paro en los centros logísticos.

La CIG señala también que hubo establecimientos en los que trabajaron equipos muy reducidos respecto a la plantilla habitual. 'Tiendas de 30 o 40 trabajadores estaban con cinco', afirma Pérez Vila, que considera que esa situación demuestra el impacto real de la huelga pese a que algunos centros mantuvieran sus puertas abiertas.

Para el sindicato, el hecho de que un supermercado abriera no significa que la actividad fuera normal. La central insiste en que muchos centros funcionaron 'bajo mínimos', con colas, falta de personal y dificultades para reponer producto, especialmente después de la incidencia del paro en los almacenes y en la distribución.

Sin nueva fecha para negociar

Por el momento no hay una nueva reunión fijada para retomar las conversaciones. La CIG asegura que sigue a la espera de una convocatoria para volver a la mesa. 'Estamos esperando a que nos llamen para negociar', resume Pérez Vila.

Mientras no haya avances, el sindicato no descarta mantener las movilizaciones. La central pide comprensión a la clientela e insiste en que el objetivo de las protestas es conseguir un convenio 'digno' para las personas que trabajan en el comercio de alimentación de la provincia.

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