Las obras de renovación del parque de Santa Margarita entran en su fase final

El parque de Santa Margarita afronta la recta final de las obras de mejora impulsadas por el Concello de A Coruña, una actuación que permitirá renovar uno de los espacios verdes más emblemáticos de la ciudad antes de la celebración de la tradicional Romería, prevista para finales de agosto.
La alcaldesa, Inés Rey, visitó recientemente el parque para comprobar la evolución de los trabajos, que ya presentan importantes avances. Entre las actuaciones ya finalizadas destaca la creación de una nueva zona de calistenia, así como la renovación del área infantil situada junto al acceso desde la avenida de Arteixo. Este espacio incorpora nuevos elementos de juego y abrirá al público una vez finalicen los últimos trámites administrativos.
El proyecto también ha permitido habilitar nuevos circuitos de running que recorren diferentes puntos del parque, facilitando la práctica deportiva al aire libre y conectando las distintas zonas de ocio existentes en el recinto.
Otra de las intervenciones se ha centrado en la mejora de los caminos interiores. Los antiguos recorridos han sido renovados para garantizar una accesibilidad plena, mediante la sustitución de los pavimentos y la eliminación de barreras, con el fin de facilitar el tránsito de las personas con movilidad reducida.
Al mismo tiempo, continúan los trabajos de jardinería y la instalación de nuevo mobiliario urbano, actuaciones incluidas en un plan global orientado a revitalizar este espacio natural sin alterar sus valores ambientales. El objetivo, según el Concello, es adaptar el parque a las necesidades actuales de la ciudadanía preservando al mismo tiempo su patrimonio natural y su sostenibilidad.
La regidora recordó que Santa Margarita cumplirá cerca de cincuenta años desde su inauguración, en 1977, y destacó su valor como lugar de encuentro para varias generaciones de coruñeses, insistiendo en la importancia de conservarlo en las mejores condiciones para el futuro.
En el ámbito ambiental, las actuaciones han incluido la plantación de 49 nuevos árboles, que refuerzan la masa arbórea del parque tras la retirada de algunos ejemplares deteriorados que presentaban riesgo de caída. Entre las especies incorporadas figuran ginkgos biloba, cerezos japoneses, tilos plateados y arces, además de una novedad hasta ahora inexistente en Santa Margarita: una secuoya.
Los servicios municipales explican que la ubicación del parque, alejada de la primera línea de costa, permite introducir una mayor diversidad de especies, al tratarse de un espacio menos expuesto a los efectos del viento marino y de la salinidad.
El proyecto también ha ampliado las superficies verdes del entorno de la Casa de las Ciencias y del Paseo de las Ciencias, donde se han recuperado cerca de 200 metros cuadrados de zonas ajardinadas que anteriormente estaban ocupadas por pavimento, incrementando así la presencia de vegetación en uno de los principales pulmones verdes de la ciudad.