La Xunta refuerza en Vilasantar la lucha contra la banda marrón con tratamientos gratuitos

La Consellería do Medio Rural reforzará este año el apoyo a los propietarios forestales afectados por la banda marrón con un nuevo programa de tratamientos gratuitos para combatir esta enfermedad en los pinares. La medida, que se aplicará por segundo año consecutivo, llegará en 2026 a alrededor de 4.000 hectáreas de montes de gestión privada, según avanzó este miércoles en Vilasantar la directora general de Planificación y Ordenación Forestal, Luisa Piñeiro.
La responsable autonómica visitó una plantación de Pinus radiata situada en este municipio coruñés, donde ya se había actuado el pasado año sobre una superficie próxima a las 30 hectáreas. El objetivo, explicó, es mejorar el estado sanitario de las masas afectadas y frenar el impacto de una dolencia que está comprometiendo la vitalidad y la productividad de muchos pinares.
Los trabajos previstos incluyen dos intervenciones anuales de fertilización foliar, una en primavera y otra en otoño, acompañadas de un seguimiento técnico para comprobar la evolución de los árboles tratados. Desde Medio Rural subrayan que estas actuaciones permiten reforzar el estado nutricional de las masas, aumentar su resistencia y preservar, en la medida de lo posible, su rendimiento forestal.
La Xunta desarrollará este programa en colaboración con la Fundación Arume, que asumirá la identificación de las superficies, el contacto con los propietarios y el impulso de la gestión conjunta, mientras que la empresa pública Seaga será la encargada de ejecutar los trabajos sobre el terreno. Al mismo tiempo, la Consellería asegura que también continúa interviniendo en los montes de gestión pública afectados por la enfermedad.
Junto a esta línea de apoyo, la directora general recordó que ya está publicada en la web de la Consellería la instrucción que regula la posibilidad de sustituir por eucalipto las masas de pino gravemente afectadas por la banda marrón, en el marco de la flexibilización de la moratoria del eucalipto hasta 2030. Esta opción permitirá, en un único turno de corta, repoblar con eucalipto hasta un máximo del 50 por ciento de la superficie eliminada, mientras que el otro 50 por ciento deberá destinarse a coníferas o frondosas.
Para poder acogerse a esta vía, los propietarios deberán acreditar la gravedad de la afección sanitaria y la inviabilidad técnica y económica de la masa mediante un informe técnico, acompañado de análisis de laboratorio, pruebas gráficas georreferenciadas y la comprobación de la mortalidad real de la plantación. La normativa considera grave la situación cuando los pies muertos o puntisecos superan el 25 por ciento de la densidad objetivo fijada en el modelo selvícola correspondiente.
La solicitud tendrá que incluir además una propuesta completa de reforestación y la delimitación cartográfica de las superficies que se dedicarán a eucalipto y a las restantes especies. La Administración forestal ofrece también la posibilidad de realizar la toma de muestras y el análisis en laboratorio, previo pago de la tasa correspondiente.