La voz de los alcaldes: 'Mi único objetivo es dejar Abegondo mejor de lo que me lo encontré'

El alcalde de Abegondo repasa su trayectoria política, los cambios experimentados por el municipio desde 1995 y los proyectos que marcarán su futuro, con la vivienda, las infraestructuras deportivas y los servicios públicos entre las principales prioridades.
¿Cómo se inició en la política y cómo se vinculó a su partido?
La verdad es que fue un poco por casualidad. La idea que me propusieron, allá por los años noventa, era impulsar una asociación cultural que finalmente acabó dando lugar a una candidatura independiente. Se sorteó quién debía ocupar el primer puesto de la lista y me tocó a mí.
¿Cómo dio el salto y recibió el impulso para ser alcalde?
Como decía, no fue algo planificado. De joven no tenía un interés especial por la política. Cuando se dio aquella situación, mi abuela me enseñó unas escrituras de mi bisabuelo, que también había sido alcalde, y aquello me llegó al corazón. Me pidió que siempre fuera honrado y, con el paso de los años, puedo decir que le hice caso. Sigo con la misma idea con la que empecé.
A nivel personal, ¿qué sacrificios supone formar parte del Gobierno?
Ser alcalde de mi pueblo es un honor, pero requiere una dedicación integral, porque los ciudadanos recurren a ti para múltiples cuestiones y necesidades de su día a día. Es un cargo que, si te entregas por completo a él, como considero que se debe hacer, implica numerosos sacrificios personales. Le debo mucho a mi familia, que ha aceptado mi ausencia durante muchas horas fuera de casa. También debo decir que, con el paso de los años, uno aprende a organizarse mejor para conciliar como se merece.
¿Y beneficios?
Es muy gratificante poder contribuir al avance de tu pueblo. Veo ahora servicios e infraestructuras que no existían cuando entré y que hoy son esenciales. Eso produce una satisfacción difícil de alcanzar en otro ámbito de la vida. Además, recibir el apoyo constante de los vecinos, su cariño y su reconocimiento es muy agradecido.
¿Cómo equilibra la vida pública y la privada?
Yo soy alcalde las 24 horas del día y los 365 días del año. Es mi responsabilidad con mis vecinos y vecinas, y he aprendido a vivir combinando las dos esferas. Es la única fórmula para desempeñar el cargo como se espera de mí.
¿Cuáles son sus objetivos a nivel político?
Mi único objetivo en la política es dejar Abegondo mejor de lo que me lo encontré, con condiciones óptimas para vivir con bienestar y con un plan de futuro. No tengo otra aspiración política que seguir trabajando por mi pueblo y darle al municipio un nombre y una consideración que antes no tenía.
Y si renueva en la Alcaldía, ¿cuáles son las principales actuaciones previstas?
Estamos terminando la ampliación del polideportivo municipal y la transformación de Os Loureiros, un espacio que antes era privado y se destinaba a celebraciones de bodas, en el Pazo da Cultura. Las dos infraestructuras abrirán en las próximas semanas y la intención es poner en marcha nuevos programas para aprovecharlas al máximo.
Serán un antes y un después a nivel deportivo y social para Abegondo, del mismo modo que lo fue el centro de salud. Una vez culminados estos tres grandes proyectos del mandato, el siguiente paso será promover vivienda para los jóvenes y para las personas mayores. Ya hemos dado pasos con la adquisición de terrenos y considero que son dos colectivos por los que debemos preocuparnos.
¿Cuáles son las principales líneas de su programa?
El principal trabajo que estamos desarrollando en los últimos años se centra en incrementar los servicios de bienestar para los vecinos. Quiero que Abegondo sea un lugar tranquilo para residir, en consonancia con la biosfera, con un modelo de vivienda familiar, sin grandes urbanizaciones y con todos los servicios, aprovechando la proximidad con la ciudad. La sanidad, el deporte, la cultura, los servicios sociales y la educación concentran las principales actuaciones.
¿De qué proyectos se siente más orgulloso?
El Abegondo actual se parece poco al de 1995. La modernización ha sido total, desde prestaciones básicas como el abastecimiento de agua o la iluminación hasta otras más específicas, como las infraestructuras deportivas y recreativas. La red de centros sociales, los campos de fútbol, el parque de Beche, los proyectos europeos para mejorar la calidad del agua, el programa de envejecimiento activo o el servicio de conciliación son solo algunos ejemplos.
En este mandato, estoy muy contento con la apertura del centro de salud. Era la principal necesidad y luché todo lo que pude para que la Xunta construyese un recinto pionero a la altura de Abegondo.
¿Qué le gustaría que los vecinos viesen en usted como alcalde?
Como un buen hombre que luchó a muerte por su pueblo, con errores, pero siempre actuando con honestidad.
¿Cómo es su relación con la oposición?
Muy buena. Aquí nos conocemos todos y no ocurre lo que se ve en el Congreso o en algunos municipios más grandes. Podemos discrepar en determinadas cuestiones, pero tratamos de entendernos por el bien común.
EN CLAVE PERSONAL
- Edad, estado civil y familiar
66 años, casado y padre de dos hijos. - Profesión y formación
Funcionario y profesor de Matemáticas. - ¿Y si no fueras Profesor, qué te gustaría ser?
Seguiría escogiendo ser Alcalde de Abegondo. - ¿Qué querías ser de mayor?
Piloto de avión. - ¿Qué haces para desconectar?
Estar en la 'caja de la nada'. - Una virtud y un defecto
Honradez y ser demasiado Exigente. - Un consejo para compartir
Haz el bien y no mires a quién. - Un libro
'La metamorfosis', de Franz Kafka. - Una película
'Mejor... imposible'. - Un grupo de música/cantante
Dire Straits y Robe. - Una afición
Viajar. - Un lugar que visitar
Después de Abegondo, las cataratas del Iguazú. - Una comida y una bebida
Tortilla de patatas y cerveza. - Un personaje admirado
Jean-Jacques Rousseau. - Una posesión preciada
Tener Independencia y libertad. - Un deseo
La desaparición de las ideologías exacerbadas. - Algo para olvidar
El hambre y la desigualdad. - ¿Qué es lo que más valora en una persona?
Honradez, honestidad y lealtad. - Un desafío pendiente
Volver a subir el Peñón de Ifach, en Calpe. - ¿Dónde te ves en cinco años?
En Abegondo.