La voz de los alcaldes: 'El alcalde de mi pueblo es lo que me gustaría seguir siendo'

El alcalde de Miño, Manuel Vázquez Faraldo, repasa en esta entrevista su trayectoria política y personal, desde sus primeros pasos como concejal independiente hasta su llegada a la Alcaldía y la mayoría absoluta alcanzada por el PSOE en 2019. Durante la conversación, reivindica el trabajo realizado en los últimos años para reconducir la situación económica municipal, así como diferentes inversiones en servicios, educación, equipamientos deportivos e infraestructuras. De cara al futuro, sitúa entre las prioridades la construcción de un instituto, la cubierta del CPI Castro Baxoi, la mejora del puerto, la nueva infraestructura de captación de agua, el desarrollo de Monte Piñeiro y varios proyectos viarios y de movilidad.
¿Cómo se inició en la política y cómo se vinculó a su partido?
Comencé en la política local movido por la inquietud de mejorar las cosas en mi pueblo, pisando mucho la calle. Mis primeros pasos fueron como independiente, como concejal por la agrupación de electores Alternativa Miñoterra entre los años 1995 y 2003. Más adelante, en 2006, me afilié al PSdeG-PSOE porque entendí que era el espacio y el equipo que mejor representaba mi visión de progreso y de gestión pública para Miño.
¿Cómo dio el salto y recibió el impulso para ser alcalde?
El impulso definitivo vino de la responsabilidad. Como miñense y economista, me dolía profundamente ver la situación crítica y la deriva financiera a la que se estaba abocando el Ayuntamiento de Miño. Entendí que mi experiencia profesional y formación podían ser adecuadas, con mucho trabajo, para darle la vuelta a la situación.
Después de mi etapa inicial, volví a la corporación en 2010 con el grupo socialista y, en las elecciones de 2011, ya encabecé la candidatura, incrementando nuestro grupo de 3 a 6 concejales. En 2015, también como candidato, empatamos a 6 concejales con el PP, aunque conseguimos 166 votos más.
Fue en 2019 cuando el PSOE consiguió la mayoría absoluta, con 9 de los 13 concejales de la Corporación. Para mí, aquel resultado confirmó que los vecinos querían un cambio y confiaban en el proyecto que representábamos.
A nivel personal, ¿qué sacrificios supone formar parte del Gobierno?
El mayor sacrificio es, sin duda, el tiempo. Durante estos años he tenido que compaginar mi jornada laboral por las mañanas en la Autoridad Portuaria de Ferrol con la gestión municipal, lo que me obligaba a estar presencialmente en el Ayuntamiento todas las tardes y días libres.
Aun así, la dedicación a los vecinos no entiende de horarios. Eso supone robarle mucho tiempo a la familia y a los espacios de descanso. Pero ahora mismo se abre una etapa ilusionante: el 1 de enero tengo pensado jubilarme de mi profesión, por lo que en el próximo mandato por fin podré estar físicamente en el Ayuntamiento a tiempo completo.
Como siempre digo, soy un vecino más al que le importa su pueblo. Nací aquí y me crié aquí, por lo que llegar a ser alcalde de tu pueblo es un gran honor.
¿Y beneficios?
El mayor beneficio es totalmente emocional y personal, el orgullo de ver cómo los proyectos se hacen realidad. Nos encontramos un Ayuntamiento en una situación económica muy complicada, con una deuda vinculada al caso Fadesa de unos 25 millones de euros.
Según explica, las renegociaciones con el Ministerio de Hacienda permitieron ampliar el plazo de pago hasta 2060 y reducir la cuota anual hasta los 400.000 euros. A finales de 2025, señala, la deuda se situaba ya en 19 millones de euros.
El alcalde destaca también que esta evolución se produjo sin subir impuestos ni reducir servicios, y considera que la situación económica municipal está ahora encauzada.
¿Cómo equilibra la vida pública y la privada?
No siempre es fácil, pero con mucha organización y, sobre todo, con mucha comprensión por parte de mi entorno. Cuando eres alcalde de tu pueblo, la frontera entre lo público y lo privado se difumina. Vas a hacer la compra o tomas un café y sigues siendo el alcalde; los vecinos se acercan con naturalidad a contarte sus preocupaciones.
Es un equilibrio difícil, pero se lleva con vocación de servicio. Ayudan mucho tanto el equipo de personas que me acompañan en el Ayuntamiento como en mi trabajo.
¿Cuáles son sus objetivos a nivel político?
Seguir el camino que iniciamos en 2019. Nuestra hoja de ruta siempre ha tenido a los vecinos como prioridad, impulsando medidas que nos permitan contar con más oportunidades y mejores servicios públicos.
No soy de presumir de obras futuras de gran calibre ni de soñar de manera vacía, sino de mantenernos fieles a nuestros principios. Trabajar, dialogar, escuchar y atender a los vecinos siempre serán nuestros principios.
Una vez encauzada la situación económica, el objetivo es consolidar Miño como un referente residencial con un crecimiento constante, aprovechando su localización y los importantes espacios naturales para avanzar hacia un futuro sostenible.
Y si renueva en la Alcaldía, ¿cuáles son las principales actuaciones previstas?
Continuar con el trabajo que ya estamos haciendo. Además de proyectos de humanización urbana como los de la Praza da Fonte y las calles Fonte, Igrexa, Real, Estrada da Praia, Marismas, Cobo, Loios, Barrosa, Carreira y Raxel, tenemos el compromiso de intervenir en las instalaciones deportivas.
Ya hemos firmado un convenio con la Diputación para invertir 346.000 euros en la cubierta de las pistas de Xarío y vamos a actuar en A Galea, Bemantes y en la cubierta del campo de fútbol de Gallamonde.
Por otro lado, seguiremos luchando por tres proyectos históricos que están pendientes de otras administraciones: el nuevo enlace con la autopista, la senda por la Ribeira de Bañobre y la mejora del Puerto de Miño.
¿Cuáles son las principales líneas de su programa?
Nuestras líneas maestras pasan por seguir mejorando los servicios, exigir a las otras administraciones lo que nos corresponde por justicia y garantizar un crecimiento ordenado.
En este sentido, tenemos varias cuestiones esenciales con la Xunta: la construcción de un instituto y la cubierta del CPI Castro Baxoi. Otra demanda permanente es la mejora del puerto. También está la infraestructura hídrica, ya que necesitamos con urgencia la obra del azud.
La población de Miño está creciendo y necesitamos una instalación de captación más grande. Ya hemos presentado el proyecto y llevamos años esperando a que Augas de Galicia responda.
Por otro lado, el desarrollo de Monte Piñeiro supondrá unas 500 viviendas más y dejará unos 100.000 metros cuadrados de espacios libres en una zona entre las marismas y el puerto. El objetivo es aprovechar esos terrenos para construir instalaciones vitales para los ciudadanos, como un auditorio.
También forman parte de las prioridades el área empresarial, el nuevo enlace de la AP-9 con la carretera N-651 en Ponte Baxoi y los proyectos de sendas en Bañobre, Robaleira y otros puntos del municipio.
¿De qué proyectos se siente más orgulloso?
Siento un orgullo inmenso por el saneamiento de las cuentas públicas, pero también por las apuestas sociales reales. Por ejemplo, el estreno este curso de la nueva escuela infantil O Golfiño, ejecutada con fondos Next Generation canalizados a través de la Xunta de Galicia.
Recuperamos una antigua unitaria y pasamos de 76 a 117 plazas de 0 a 3 años. Aunque estamos asumiendo un coste elevado por estas competencias impropias, para nosotros invertir en educación y conciliación es invertir en el futuro.
También destaca las cuatro Sendas con Bandera Azul, la recuperación de la Bandera Azul en la playa Grande y en A Ribeira y el mantenimiento de la de Perbes, el ropero municipal, el convenio con Sareb para disponer de 12 viviendas sociales, el acuerdo con una gran superficie comercial en Costa Miño, la mejora de caminos en las parroquias, la nueva instalación del Club Náutico, las mejoras en el campo de fútbol, el pumptrack y el apoyo a las entidades culturales, deportivas y asociativas.
¿Qué le gustaría que los vecinos viesen en usted como alcalde?
Me gustaría que vieran a alguien trabajador, riguroso y accesible. Un vecino más al que le duele su pueblo y que gestiona el dinero público con la máxima responsabilidad y rigor para sacar a Miño del agujero y convertirlo en un lugar de referencia para vivir.
Soy una persona que nació y creció en Miño y que tiene las preocupaciones que puede tener cualquier persona de aquí. Me duele cuando las cosas van mal y me alegro como el que más cuando van bien. Eso es lo que hace que siempre esté dispuesto a escuchar y a trabajar para que Miño vaya, cada día, un poco mejor.
¿Cómo es su relación con la oposición?
Siempre busco que sea una relación de respeto institucional. Creo firmemente en el debate constructivo; cuando se presentan propuestas útiles y viables para el pueblo, las escucho con atención.
Es evidente que hay discrepancias políticas, es lo sano y natural, pero mi enfoque es no perder ni un minuto en disputas estériles y centrar toda la energía en gestionar para Miño.
Siempre he defendido el diálogo como principal herramienta de trabajo. Entre todos y todas debemos buscar acuerdos que beneficien a los vecinos. Pienso que esa es la mejor manera de servir a los ciudadanos.
EN CLAVE PERSONAL
- Edad, estado civil y familiar
64 años, casado y padre de dos hijos. - Profesión y formación
Economista, licenciado en Ciencias Económicas. - ¿Y si no fueras Economista, qué te gustaría ser?
No cambiaría nada, me gusta lo que estudié y también ser el alcalde de mi pueblo. - ¿Qué querías ser de mayor?
Médico. - ¿Qué haces para desconectar?
Caminar por los distintos rincones de Miño. - Una virtud y un defecto
La cercanía, que también puede ser un defecto. - Un consejo para compartir
Paciencia y empatía. - Un libro
'El rey desnudo', de Hans Christian Andersen. - Una película
'Gladiator', 'La lengua de las mariposas' y 'Los Santos Inocentes'. - Un grupo de música/cantante
Queen/Freddie Mercury. - Una afición
Pescar, aunque no puede practicarlo mucho. - Un lugar que visitar
Miño y, después, Roma. - Una comida y una bebida
Lacón con grelos y un buen vino tinto. - Un personaje admirado
Barack Obama, Nelson Mandela y José Mujica. - Una posesión preciada
El cariño de la familia y de los amigos. - Un deseo
La paz y el respeto. - Algo para olvidar
Las actitudes de prepotencia de algunos dirigentes. - ¿Qué es lo que más valora en una persona?
La humildad y la sencillez. - Un desafío pendiente
Tener tiempo libre para mí y para los míos. - ¿Dónde te ves en cinco años?
Trabajando por Miño.