La rectoral de Loureda encamina su nueva vida como centro sociocultural en Arteixo

La casa rectoral de Loureda está más cerca de convertirse en un nuevo espacio para la vida social de la parroquia. El proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Arteixo busca transformar el inmueble en un centro sociocultural para los vecinos, con un calendario que sitúa el comienzo de las obras en el último trimestre de 2026 y la puesta en servicio del recinto a mediados de 2027, una vez completado un plazo de ejecución previsto de siete meses.
La actuación parte de un convenio firmado con el Arzobispado de Santiago para la cesión de uso del edificio, formalizado en 2015 por un período de 30 años, prorrogable de cinco en cinco. Ese acuerdo permitió abrir el camino para una intervención largamente esperada en Loureda, donde la demanda de un espacio vecinal lleva años sobre la mesa.
Según el diseño avanzado para la rehabilitación, el inmueble combinará dos usos diferenciados y con accesos independientes. Por un lado, se reservará una zona parroquial con vivienda para el párroco. Por otro, se habilitará el nuevo centro social, distribuido en dos plantas y dotado de sala multiusos, aseos y ascensor, un elemento que cuenta con el visto bueno de Patrimonio y que permitirá garantizar la accesibilidad integral del edificio.
El proyecto supondrá una inversión global de 600.000 euros, sufragada a partes iguales entre la administración autonómica y el Ayuntamiento. Más allá del valor funcional de la actuación, la intervención permitirá recuperar un inmueble con interés patrimonial, ya que la rectoral de Loureda figura descrita como una construcción de estilo predominantemente barroco, de tipología rural y rodeada por un alto muro de cierre.
El conjunto se completa con parcelas anexas de gran tamaño, entre ellas una huerta con abundantes árboles frutales que ocupa alrededor de 2.600 metros cuadrados. Ese entorno exterior refuerza la idea de un futuro recinto abierto a la comunidad, pensado no solo para acoger actividad social y cultural, sino también para ganar un nuevo punto de encuentro en una parroquia que desde hace tiempo reclama más dotaciones.
La rehabilitación de la rectoral llega, además, en un momento en el que Loureda sigue siendo uno de los enclaves patrimoniales más destacados de Arteixo. De hecho, la iglesia parroquial y la propia casa rectoral fueron señaladas recientemente como los dos elementos del municipio con más opciones de alcanzar la condición de bien de interés cultural, lo que añade peso simbólico a una obra llamada a combinar conservación y uso vecinal.