La plantilla de la refinería sale a la calle contra los recortes y exige inversiones a Repsol

El personal de la refinería de A Coruña se movilizó este miércoles para denunciar los recortes de plantilla, el empeoramiento de las condiciones laborales y la falta de un plan de inversiones que garantice el futuro del complejo industrial. La protesta, convocada por la CIG, comenzó a las 14.30 horas ante la puerta principal de las instalaciones y continuó con una marcha hasta la rotonda de Meicende, antes de regresar al punto de salida alrededor de las 15.30 horas.
La central sindical asegura que la movilización responde al creciente malestar entre los trabajadores y trabajadoras por la política laboral aplicada por Repsol. La decisión llegó después de varias asambleas con la plantilla, en las que también se acordó iniciar los trámites para convocar una huelga a finales de este mes de mayo.
Desde la sección sindical de la CIG alertan de que la situación interna se está deteriorando de forma progresiva. Denuncian que las prolongaciones de jornada de 12 y 16 horas se están convirtiendo en una práctica habitual y sostienen que esta realidad es consecuencia directa de la falta de personal suficiente y de una organización que califican de improvisada.
Uno de los puntos que más preocupación ha generado en las últimas semanas fue la situación en la unidad de Coque, donde, según la CIG, se produjeron recortes de personal sin una explicación clara sobre cómo se van a garantizar las condiciones de seguridad ni cómo se desarrollarán determinados procedimientos operativos. Para el sindicato, este caso ejemplifica la falta de planificación con la que la empresa está tomando decisiones en el complejo.
La protesta también puso el foco en el futuro industrial de la refinería. La CIG reclama a Repsol un plan inmediato, público y con garantías, que incluya inversiones reales en las instalaciones de A Coruña y que permita afrontar la transición energética sin destrucción de empleo ni precarización de las condiciones de trabajo.
El sindicato llama al conjunto de la plantilla a mantener la presión y a dar una respuesta contundente frente a unas medidas que, a su juicio, aumentan la tensión laboral y ponen en riesgo tanto el empleo como la seguridad en el día a día de la refinería.