La DGT vigilará los neumáticos y las luces de los vehículos en Galicia durante cuatro días

La Dirección General de Tráfico (DGT) y la Guardia Civil de Tráfico activan este lunes, 26 de octubre, un plan especial de vigilancia de los neumáticos y el alumbrado de los vehículos en Galicia. La campaña se prolongará hasta el jueves 29 y se desarrollará exclusivamente en la comunidad autónoma, coincidiendo con la llegada del horario de invierno.
Durante estos cuatro días, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil prestarán especial atención al estado y al mantenimiento de estos dos elementos fundamentales para la seguridad vial. La iniciativa busca reducir los riesgos asociados a la menor luminosidad de esta época del año, al cambio de hora y a las condiciones meteorológicas adversas propias del otoño.
La campaña también contará con mensajes informativos en los paneles de señalización variable de las carreteras gallegas para advertir a los conductores sobre su desarrollo y recordarles la importancia de mantener los vehículos en condiciones adecuadas.
Los neumáticos, clave para la adherencia
La DGT recuerda que los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera, por lo que su estado resulta determinante para la adherencia, la frenada y la estabilidad durante la conducción.
La profundidad de las ranuras del dibujo debe ser de al menos 1,6 milímetros, el límite mínimo legal, aunque Tráfico recomienda que alcance los 3 milímetros para circular con mayores garantías de seguridad.
Según los datos facilitados por el organismo, más de un millón de vehículos, alrededor del 5 % del total, circulan con defectos graves en las ruedas. Entre los problemas más habituales figuran el desgaste excesivo del dibujo, el desgaste irregular por una suspensión deficiente o una alineación incorrecta y la presión inadecuada.
Por ello, la DGT recomienda comprobar periódicamente la presión de los neumáticos en frío, incluida la de la rueda de repuesto, y revisar que no existan fugas de aire en las válvulas. También recuerda la importancia de mantener colocados los tapones de las válvulas para garantizar su estanqueidad.
La importancia de ver y ser vistos
El otro elemento central de la campaña será el sistema de iluminación y señalización de los vehículos. Las luces permiten mejorar la visibilidad de quien conduce, pero también facilitan que el vehículo sea detectado por el resto de usuarios de la vía, especialmente por los peatones y ciclistas.
La DGT insiste en la necesidad de comprobar el funcionamiento de las lámparas, el estado de los faros y su correcta regulación para garantizar una iluminación suficiente sin provocar deslumbramientos a los conductores que circulan en sentido contrario.
El uso de las luces es obligatorio cuando las condiciones meteorológicas o ambientales reducen sensiblemente la visibilidad, como sucede con la niebla, la lluvia intensa, las nevadas o la presencia de humo y polvo.
Además, Tráfico recomienda circular con las luces de cruce encendidas también durante el día en esta época del año, cuando hay menos horas de luz natural. Esta medida permite que los vehículos sean percibidos a mayor distancia y facilita que peatones y otros conductores detecten antes su presencia.
Los vehículos más antiguos presentan más riesgos
La DGT advierte de que la antigüedad del vehículo también influye en la seguridad vial. Según un estudio del organismo, el riesgo de fallecer o sufrir heridas graves se duplica en los accidentes en los que están implicados vehículos de entre 10 y 15 años de antigüedad, en comparación con los siniestros en los que participan vehículos de menos de cinco años.
En este contexto, Tráfico subraya que el mantenimiento periódico de todos los elementos de seguridad resulta fundamental para reducir la siniestralidad y afrontar con mayores garantías los desplazamientos durante los meses de otoño e invierno.