La comunidad sorda gallega se reúne en A Coruña en una jornada para reivindicar sus derechos

A Coruña acogió este sábado la celebración del Día Internacional de las Personas Sordas, con una jornada que combinó reivindicación y convivencia y que reunió en la ciudad a personas sordas y sordociegas, familiares, amistades y representantes institucionales procedentes de diferentes puntos de Galicia.
La convocatoria estuvo organizada por la Federación de Asociacións de Persoas Xordas de Galicia (FAXPG) y la Asociación de Persoas Xordas da Coruña (Aspesor), con la participación de las entidades de personas sordas de toda Galicia. En total, más de 200 personas se sumaron a un programa centrado en la defensa de los derechos del colectivo y en la promoción de la Lengua de Signos Española.
Bajo el lema mundial “Reivindicando los derechos humanos de las personas sordas”, la tradicional marcha recorrió las calles del centro de la ciudad acompañada por una batucada y por banderas azules y amarillas representativas de la comunidad sorda. La movilización reclamó avances efectivos para conseguir una sociedad más accesible e inclusiva.
El recorrido terminó en la plaza de María Pita, donde se celebró el acto institucional con la presencia de representantes del movimiento asociativo y de las administraciones públicas. En él participaron la presidenta de Aspesor, Beatriz Barreiro; la presidenta de la FAXPG, María Alonso; la concejala de Bienestar Social, Participación e Igualdad del Concello de A Coruña, Nereida Canosa, y la directora general de Personas con Discapacidad de la Xunta de Galicia, Begoña Abeijón.
Uno de los momentos centrales fue la lectura del manifiesto elaborado con motivo de esta celebración. El documento puso el foco en la necesidad de que los derechos humanos de las personas sordas estén plenamente garantizados no solo en el ámbito normativo, sino también mediante medidas reales y efectivas que permitan avanzar en la igualdad y la accesibilidad.
La programación se prolongó durante la jornada con diferentes actividades culturales, de convivencia y participación, que sirvieron también para visibilizar la realidad de la comunidad sorda gallega y poner en valor su diversidad y la Lengua de Signos Española.