La CIG-Saúde denuncia presiones en Atención Primaria para reducir las bajas laborales

La CIG-Saúde de A Coruña ha denunciado la existencia de presiones sobre las médicas y médicos de familia en relación con la gestión de las incapacidades temporales y ha responsabilizado políticamente de esta situación al Gobierno del PP y al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda.
Según explica el sindicato, la Inspección Sanitaria está citando a profesionales que superan determinados niveles de pacientes en situación de baja laboral con el objetivo de revisar estos procesos. La organización sindical asegura que, en algunos casos, la presión continuaría incluso después de la revisión, ya que los facultativos que deciden mantener las bajas de acuerdo con su criterio profesional serían posteriormente requeridos por la jefatura de la Inspección.
La CIG-Saúde considera que este tipo de actuaciones pueden acabar condicionando la independencia clínica de los especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria. El sindicato defiende que estos profesionales, por su conocimiento de los pacientes y de su situación médica, deben poder tomar decisiones sin interferencias externas.
En este contexto, la secretaria de la CIG-Saúde de A Coruña, Isabel Golpe, reclama explicaciones a la Xunta y pregunta si el objetivo de las actuaciones de la Inspección es garantizar la protección de la salud de las personas trabajadoras o reducir las cifras de incapacidad temporal.
El sindicato también pide que se hagan públicas las posibles instrucciones, rangos u objetivos establecidos por la Administración para disminuir el número de bajas laborales, en caso de que existan.
La organización sindical advierte, además, de que estas revisiones y requerimientos suponen una carga adicional para una Atención Primaria que ya afronta una elevada presión asistencial. A su juicio, obligar a los profesionales a justificar reiteradamente sus decisiones resta tiempo a la atención directa de los pacientes.
La CIG-Saúde de A Coruña exige al PP y a Alfonso Rueda que pongan fin a estas prácticas y que respeten la independencia y el criterio profesional de las médicas y médicos de familia. Isabel Golpe defiende que las bajas laborales deben responder a las necesidades de salud de las personas y no a objetivos estadísticos, al considerar que la protección de los trabajadores debe situarse por delante de cualquier meta relacionada con el número de incapacidades temporales.