La antigua estación de autobuses de A Coruña mantendrá los servicios municipales mientras el BNG critica la apertura de la Intermodal

La antigua estación de autobuses de A Coruña continuará abierta al público tras el traslado del transporte metropolitano a las nuevas instalaciones de San Cristovo. El edificio situado entre las calles Caballeros y Pérez Ardá mantendrá distintos servicios municipales, mientras que la planta baja seguirá siendo utilizada por las compañías de transporte que necesiten espacios para estacionar vehículos, repostar o desarrollar tareas administrativas.
Según informó el Concello, la planta superior ofrecerá atención ciudadana de lunes a viernes, en horario de 08.00 a 15.00 horas, para realizar trámites relacionados con las áreas de Movilidad y Edificación. Entre los servicios que se prestarán en este espacio figuran la solicitud de tarjetas Millennium y los permisos de ocupación del dominio público para obras y terrazas.
El inmueble seguirá albergando también el CIMOB, el centro municipal encargado de la regulación del tráfico en la ciudad, que permanece operativo las 24 horas del día. El acceso a las distintas plantas queda restringido desde este martes a los vehículos y a las personas autorizadas.
El BNG cuestiona la apertura de la Intermodal
La entrada en funcionamiento de la nueva estación de autobuses estuvo acompañada de las críticas del BNG, que considera que la infraestructura ha abierto sin reunir todavía las condiciones para funcionar como una verdadera estación intermodal.
La portavoz nacionalista en el Ayuntamiento y candidata a la Alcaldía, Avia Veira, aseguró que lo ocurrido este martes no supone la apertura de la Intermodal, sino únicamente la de la estación de autobuses. 'No hay intermodalidad, no hay ni tren ni aparcamiento', afirmó.
Veira atribuyó esta situación a la falta de entendimiento y coordinación entre las administraciones implicadas (Xunta, Estado y Concello) y sostuvo que esta circunstancia perjudica a las personas usuarias. A su juicio, la puesta en marcha de los distintos servicios debería haberse desarrollado de forma más acompasada.
La formación nacionalista también cuestiona que el aparcamiento no esté operativo y reclama que se habiliten líneas de autobús urbano que faciliten los desplazamientos hasta la nueva infraestructura. En este sentido, Veira avanzó que defenderá en el Pleno municipal del jueves 12 de noviembre una moción para que el Gobierno local no renuncie a la gestión de 70 plazas de estacionamiento.
Según recuerda el BNG, esa reserva de espacios figura en el convenio firmado por el Concello con ADIF en marzo de 2022.