La amenaza sobre los atrasos endurece el conflicto del metal en la provincia de A Coruña

La negociación del convenio del metal de la provincia de A Coruña vuelve a tensionarse. CIG y CCOO denunciaron que la patronal frenó los avances en la mesa negociadora y advirtieron de una nueva amenaza empresarial: limitar el carácter retroactivo del convenio si el acuerdo se firma después del mes de junio.
Las dos centrales sindicales trasladaron en la reunión celebrada este martes, 2 de junio, su respuesta a la propuesta presentada por la parte empresarial la pasada semana, incorporando los puntos que consideran necesarios para seguir avanzando hacia un acuerdo. Según explican, el objetivo era facilitar la negociación y acercar una posición común que permitiese desbloquear el convenio cuanto antes.
La respuesta de la patronal, sin embargo, no convenció a los sindicatos. CIG y CCOO la acusan de volver a la estrategia de 'dilación y bloqueo' y critican que decidiese cancelar la reunión prevista para este jueves, 4 de junio, alegando falta de tiempo para analizar las cuestiones presentadas por la representación social.
Las organizaciones sindicales rechazan ese argumento y recuerdan que buena parte de las propuestas ya habían sido entregadas en el mes de enero, por lo que consideran que la parte empresarial conocía suficientemente los contenidos. 'Lo que estamos viviendo no es un problema de tiempo, sino una clara falta de voluntad de avanzar', denuncian.
El punto que más preocupa ahora es la advertencia sobre los atrasos. Según CIG y CCOO, la patronal amenazó con que, si el convenio se firma después de junio, sus efectos económicos solo se aplicarían desde la fecha de la firma y no desde el 1 de enero, como ocurrió históricamente en el convenio del metal de A Coruña.
Para los sindicatos, esta posición supone una nueva presión sobre el personal en un momento en el que, según señalan, los trabajadores y trabajadoras ya arrastran pérdida de poder adquisitivo, precarización de las condiciones laborales e incertidumbre sobre el futuro del convenio. Las centrales aseguran que no aceptarán 'ningún tipo de amenaza' y acusan al empresariado de seguir ganando tiempo de forma deliberada.
Ante este escenario, CIG y CCOO llaman al sector a dar una respuesta masiva en las tres jornadas de huelga convocadas para los días 9, 10 y 11 de junio. Consideran que la movilización es la única vía para obligar a la patronal a negociar 'con seriedad' y abandonar una actitud que califican de bloqueo.
En los próximos días, los sindicatos convocarán asambleas de trabajadores y trabajadoras en A Coruña, Ferrol y Compostela para informar del estado de la negociación y acordar un nuevo calendario de movilizaciones. Las centrales insisten en que solo la unidad y la presión del sector permitirán conseguir un convenio con mejoras reales en las condiciones laborales, salariales y sociales.