Fisteus se convierte en un laboratorio verde para recuperar los setos vegetales tradicionales de Curtis

Curtis forma parte de una de las acciones piloto del proyecto europeo GIFT, una iniciativa de cooperación interregional liderada en Galicia por el Instituto de Estudos do Territorio para reforzar la infraestructura verde, mejorar la biodiversidad e incorporar nuevas soluciones a las políticas de paisaje. La actuación se centra en Fisteus, donde se están recuperando los setos tradicionales gallegos en los bordes de caminos rurales de la zona de concentración parcelaria.
El proyecto incluye la plantación de 1.100 árboles de especies autóctonas con el objetivo de crear corredores ecológicos vivos. Estos setos permitirán conectar hábitats, ofrecer refugio a la fauna, proteger cultivos y suelos frente a la erosión y recuperar un elemento propio del paisaje agrario gallego. La actuación se desarrolla en los bordes de caminos de 20 fincas privadas y siete parcelas municipales resultantes del proceso de concentración parcelaria de Fisteus.
La iniciativa arrancó con un taller práctico en el que se plantaron los primeros 40 ejemplares en un tramo de 84 metros situado en una parcela de titularidad municipal. Entre las especies empleadas figuran endrinos, espinos, perales silvestres, cornejos, abedules, fresnos y avellanos. El resto de los árboles se entrega a las personas participantes para que los planten en sus fincas, con el compromiso de mantener los setos durante un mínimo de cinco años.
La segunda línea de trabajo en Curtis se centra en la biodiversidad forestal. En Fisteus se instalaron cajas de madera en descomposición que recrean las condiciones de los huecos de los árboles maduros. Estos pequeños refugios generan microhábitats para especies que dependen de la madera muerta o de las cavidades naturales, cada vez menos frecuentes en determinadas zonas forestales.
Curtis es uno de los tres espacios gallegos en los que se está aplicando esta medida, junto con el Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés y el Monte Vecinal de Couso, en Gondomar. La elección de enclaves con características diferentes permitirá evaluar cómo funcionan estas soluciones en contextos variados y qué aprendizajes pueden trasladarse a futuras políticas ambientales y de ordenación del paisaje.
El proyecto GIFT, integrado en el programa Interreg Europe-Feder, cuenta con un presupuesto de más de 2 millones de euros tras la aprobación de distintas acciones piloto, con una financiación del 80 % procedente de fondos Feder y el 20 % restante aportado por la Xunta. La iniciativa reúne a diez socios europeos y busca compartir buenas prácticas sobre bosques, árboles y paisajes para mejorar la resiliencia de los territorios frente al cambio climático.
Con la participación en esta acción piloto, Curtis se sitúa como un ejemplo de intervención ambiental a pequeña escala con impacto directo en el territorio. El proyecto demuestra que la recuperación de setos, la creación de corredores verdes y la instalación de refugios para fauna pueden contribuir a hacer el rural más diverso, conectado y preparado para los retos ambientales de los próximos años.