El Plan Galicia promete reforzar la conexión ferroviaria de A Coruña, pero arranca entre críticas e incidencias

El llamado Plan Galicia de Renfe abre una nueva etapa en el debate sobre la movilidad ferroviaria gallega, con especial incidencia en A Coruña, uno de los extremos del Eje Atlántico y estación de referencia para buena parte de su área metropolitana. La compañía anunció un refuerzo de la oferta entre Vigo, Santiago y A Coruña mediante un incremento del 24 por ciento de las plazas, la incorporación de trenes de mayor capacidad de la serie S106 y el refuerzo puntual de algunos servicios con composiciones dobles S121. Además, prevé estudiar nuevas frecuencias en horas punta, tanto por la mañana como por la tarde-noche, con la intención de implantar los cambios antes de que termine 2026.
La reorganización también incluye la línea Avant Ourense-Santiago-A Coruña, donde Renfe calcula unas 300 plazas más al día, lo que supone un incremento del 6 por ciento, aprovechando plazas integradas en servicios AVE, Alvia y Avlo. Sobre el papel, la medida busca responder a la saturación detectada en los tramos con más demanda, especialmente en los desplazamientos laborales y académicos que tienen en A Coruña uno de sus principales polos de entrada y salida.
El efecto más directo recae sobre A Coruña y, por extensión, sobre los usuarios del entorno que emplean la estación coruñesa como puerta de acceso habitual al tren. El plan, tal y como fue presentado por Renfe, se centra en el corredor atlántico y en la conexión con Ourense, convirtiendo a la ciudad en el principal punto beneficiado de la provincia dentro de este anuncio.
Sin embargo, el arranque del plan llegó marcado por la polémica. Este lunes 20 de abril, Renfe suprimió nueve servicios de Media Distancia en Galicia por ausencia de maquinistas, una incidencia que afectó de lleno a A Coruña, con seis conexiones con salida o llegada a la ciudad entre los trenes cancelados. La propia compañía reconoció que la situación golpeó especialmente al Eje Atlántico en las primeras horas de la mañana y puso en marcha un plan alternativo por carretera.
En ese contexto enmarcó su crítica el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, que lamentó que la visita del presidente de Renfe a Galicia fuese, a su juicio, una oportunidad perdida para presentar el plan a la Xunta y responder a las preguntas que el Gobierno gallego lleva tiempo formulando. En el audio facilitado este lunes, Calvo cuestiona el propio alcance del anuncio y sostiene que el plan queda deslucido si en su primer día se interrumpe el tráfico de 2.100 plazas. El conselleiro reclama más trenes, más frecuencias, más capacidad y un interlocutor estable para trasladar las quejas de la comunidad sin tener que conocer las novedades por la prensa.
La lectura política y técnica del anuncio queda así condicionada por esa contradicción de partida. Mientras Renfe vende una mejora pensada para aliviar la presión sobre el corredor atlántico, la Xunta denuncia falta de diálogo institucional y pone el foco en que la red volvió a evidenciar este lunes problemas de personal y fiabilidad. Para los viajeros de A Coruña y su área, el debate ya no está solo en cuánto promete el Plan Galicia, sino en cuándo y con qué garantías llegarán realmente esas mejoras.