El Gobierno de Culleredo exige a la Xunta reformas urgentes en sus colegios tras su abandono en los planes autonómicos

La comunidad escolar de Culleredo lleva años reclamando una mejora integral de sus infraestructuras educativas debido al acusado paso del tiempo en las instalaciones. El reciente anuncio de la Xunta de Galicia, que detalló hasta 33 actuaciones de envergadura en otros ayuntamientos de la provincia, volvió a dejar fuera a este municipio. Esta situación ha desatado el malestar en el ejecutivo local ante lo que consideran una falta de sensibilidad con los centros académicos de la zona.
El alcalde, José Ramón Rioboo, mostró su honda preocupación por el estado de unos colegios públicos que se encuentran entre los más antiguos del entorno y que, por tanto, presentan mayores necesidades de conservación. El regidor exigió formalmente a la administración autonómica que 'teña en conta a Culleredo' en sus estrategias de obras públicas, ya que el desgaste acumulado exige proyectos estructurales inmediatos que superan las competencias municipales.
Como ejemplo de esta urgencia, el gobierno local recordó que el CEIP Tarrío cuenta ya con 51 años de vida sin haber recibido una reforma de calado por parte del Gobierno gallego. En la misma situación de vulnerabilidad material se encuentran el CEIP Sofía Casanova, que suma 44 años desde su inauguración, y el CEIP Isaac Díaz Pardo, que supera las tres décadas de actividad académica. Desde el Ayuntamiento se advierte de que las labores ordinarias de mantenimiento son insuficientes ante el deterioro histórico de los materiales.
Esta problemática centró la reciente reunión entre el mandatario municipal, la concejala de Educación, Cristina Pardo, y el delegado territorial de la administración gallega, Santiago Freire. Tras un encuentro que calificaron de positivo, ambas partes acordaron celebrar una próxima reunión técnica. El objetivo de esta cita será delimitar los frentes prioritarios para resolver las deficiencias estructurales y fijar el porcentaje de colaboración económica correspondiente a cada institución.
De forma paralela, el gobierno local no esperará por los fondos autonómicos para poner solución a los problemas más inmediatos. El Ayuntamiento de Culleredo avanzó que aprovechará el parón estival para ejecutar diversos trabajos de conservación acordados directamente con las direcciones de los colegios. Estas tareas urgentes se centrarán en el pintado de aulas y en el arreglo de elementos básicos del día a día como puertas o persianas.