El futuro de las plantas de Losán en Curtis y Vilasantar queda pendiente de la decisión judicial

GaliciaXa | ACoruñaXa
La compañía asegura apoyo suficiente a su plan de reestructuración, que prevé pagar los salarios pendientes, reordenar la deuda y recuperar actividad industrial de forma progresiva
VILASANTAR empresa losan (1)
27 May 2026

El futuro de Losán entra en una nueva fase decisiva para las plantas de Curtis y Vilasantar. El grupo maderero ha conseguido un apoyo que considera suficiente por parte de los acreedores a su plan de reestructuración y queda ahora a la espera de que el juzgado emita el auto de homologación que permitiría poner en marcha la hoja de ruta con la que la empresa busca evitar el concurso de acreedores.

La situación mantiene en vilo a alrededor de 200 trabajadores vinculados a los centros gallegos de Curtis, Vilasantar y A Coruña. En las últimas semanas, la representación social advertía de la falta de información sobre el futuro de la compañía y de los impagos acumulados, en un conflicto que llevó a la plantilla a movilizarse para reclamar el cobro de las nóminas y garantías reales de continuidad.

La principal novedad es que la empresa ya ha comenzado a abonar parte de la deuda salarial. Según la información trasladada en el proceso, el personal recibió el ingreso de una de las mensualidades pendientes, aunque el plan contempla saldar de forma íntegra los salarios atrasados una vez que la reestructuración pueda activarse.

El plan presentado por Losán incluye una fuerte reordenación financiera. La deuda total del grupo supera los 600 millones de euros y la propuesta recoge una quita del 95% para la deuda ordinaria y del 100% para la subordinada. En cambio, las deudas con carácter privilegiado no tendrían quita, aunque sí serían reestructuradas. Los socios se comprometerían además a una aportación de 10 millones de euros.

La hoja de ruta también prevé la venta de activos, entre ellos la fábrica de Zamora y otros bienes en el extranjero, mientras que para el resto de centros industriales se plantea una recuperación progresiva de la actividad. El calendario diseñado por la compañía habla de dos fases de doce meses: una primera para alcanzar el 50% de la producción histórica y una segunda para intentar llegar a los niveles máximos de actividad.

En el caso de Curtis y Vilasantar, la clave será comprobar cómo se concreta esa reactivación en las instalaciones gallegas. La comarca lleva meses pendiente de un plan que dé estabilidad al empleo directo y también al tejido auxiliar ligado a la madera, al transporte, a los servicios y a la actividad forestal. Alcaldes de distintos ayuntamientos del interior coruñés ya habían advertido del impacto económico y social que tendría una caída definitiva del grupo.

La crisis de Losán también llegó al debate institucional. El Parlamento gallego pidió al Gobierno central un plan de viabilidad para el grupo e instó a la Xunta a reunirse con la representación de los trabajadores. En esa iniciativa se recordaba que la situación afectaba a unos 200 empleos, con 66 en Curtis, 90 en Vilasantar y 30 en A Coruña.

A pesar del avance que supone el respaldo al plan y el primer pago de una nómina, la incertidumbre no desaparece. La última palabra la tiene ahora el juzgado, que deberá decidir si homologa la propuesta. De salir adelante, se abrirá una nueva etapa para tratar de recuperar la actividad y regularizar la situación del personal. Si no prospera, el escenario volvería a complicarse para una de las compañías más relevantes del sector de la madera en el interior de la provincia.

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