El Festival Touliña Pop llena el puerto de música y ambiente en su sesión vermú

A pesar del tiempo inestable y de los cambios que marcaron los días previos, el Touliña Pop Festival volvió a demostrar este sábado su tirón en Sada. La tradicional sesión vermú reunió desde la mañana a una importante afluencia de público en el entorno del puerto, con vecinos, visitantes y aficionados al rock and roll disfrutando de la música en directo y del ambiente en las calles.
La previsión de lluvia había obligado a la organización a revisar la programación de calle. Primero se anunció la cancelación de algunas actuaciones al aire libre, pero finalmente los conciertos se recuperaron tras reforzar la cobertura de los escenarios para proteger a artistas y equipos de sonido. Esa adaptación permitió mantener el espíritu de un festival que tiene precisamente en la música a pie de calle una de sus principales señas de identidad.
La jornada contó con propuestas como Bee Dee Kay Drives The UFOzzz, The Fuzillis y Brad Marino, además de las sesiones de pinchadiscos que acompañaron el ambiente durante el día. Ya por la noche, el peso de la programación pasó por los conciertos de The Jackets, The Lords of Altamont y Nashville Pussy, uno de los nombres más destacados del cartel de esta edición.
La actividad no se limitó a los conciertos. Durante el festival también hubo espacio para el merchandising oficial, con camisetas, sudaderas y bolsas del Touliña Pop, que muchas personas aprovecharon para llevarse un recuerdo de la cita y apoyar la continuidad de un evento ya plenamente asentado en el calendario cultural sadense.
El ambiente fue creciendo a lo largo del día en el puerto, en el paseo marítimo y en las calles próximas, con una notable presencia de público en los locales de hostelería y en los espacios comerciales de la zona. El Touliña Pop volvió a funcionar como reclamo para personas llegadas de distintos puntos de Galicia y también de fuera, atraídas por una programación gratuita y muy vinculada al rock, al garage y al punk.
El Ayuntamiento destacó la buena respuesta del público en una jornada en la que ni la amenaza de lluvia frenó la participación. Sada volvió a vivir así una de sus citas culturales más singulares, con un festival que combina música, calle, comercio local y ambiente festivo durante todo el fin de semana.