El compromiso con el gallego lleva el reconocimiento de los Premios Rosalía de Castro a Callón, CTNL, A Gramola Gominola y Vitamina G

La defensa y la normalización del gallego vuelven a situarse en el centro de los Premios Rosalía de Castro de Lingua, que este año alcanzan su XVII edición con el reconocimiento a Carlos Callón, a la Coordinadora de Traballadores/as de Normalización da Lingua (CTNL), a A Gramola Gominola y a Vitamina G. La Diputación de A Coruña, a través de su Área de Lengua, distingue así trayectorias e iniciativas que contribuyen a reforzar la presencia social del idioma.
El certamen contó este año con 31 candidaturas presentadas, de las que finalmente fueron evaluadas 27. Cada una de las categorías está dotada con 5.000 euros y busca poner en valor el trabajo de personas, colectivos y proyectos que mantienen un compromiso activo con el futuro del gallego, especialmente entre las nuevas generaciones.
En la categoría de persona más destacada en la promoción de la lengua gallega, el galardón fue para Carlos Callón. El jurado valoró su trayectoria como una de las voces de referencia en la defensa de los derechos lingüísticos, así como su labor en el ámbito del libro gallego y de la divulgación sobre la lengua. También se subrayó la importancia de sus publicaciones como herramientas para abrir debate, mejorar el uso escrito y oral del idioma e impulsar su normalización.
La CTNL recibió el premio en la categoría de entidad más destacada en la promoción del gallego. El jurado reconoció sus treinta años de recorrido y su papel como organización de referencia en el desarrollo, coordinación y mejora de las políticas de normalización lingüística en Galicia.
El premio al mejor proyecto de dinamización lingüística dirigido a la infancia y a la juventud fue concedido de forma compartida a A Gramola Gominola y Vitamina G. En el primer caso, se valoró una trayectoria de más de una década acercando el gallego al público infantil y familiar a través de la música, los contenidos audiovisuales y los libro-discos con materiales didácticos.
En el caso de Vitamina G, impulsado por la profesora Mariña Lema, el jurado destacó la fuerza de una iniciativa nacida en un centro educativo de un barrio coruñés con un contexto muy castellanizado y con alumnado de realidades lingüísticas diversas. La propuesta fue reconocida por su valor como herramienta de cohesión social y por su capacidad para aplicarse en otros espacios con características similares.
El jurado estuvo presidido por la diputada de Lengua, Sol Agra Tuñas, y contó como vocales con Xosé Ramón Freixeiro Mato, Álvaro López García e Irma Silva Hervella. La secretaría correspondió a Dores Sánchez Alegre, jefa de la Sección de Normalización Lingüística de la Diputación de A Coruña.