El casco histórico de Betanzos tendrá control de acceso con cámaras desde el 1 de octubre

El casco histórico de Betanzos dará un nuevo paso en la regulación del tráfico a partir del próximo 1 de octubre, fecha en la que comenzará a funcionar el sistema de control de acceso mediante cámaras. El Ayuntamiento ha dado luz verde definitiva a la declaración de la zona como espacio de acceso restringido después de resolver las alegaciones presentadas durante el período de exposición pública.
La medida permitirá controlar las entradas y salidas de vehículos en el centro histórico mediante un sistema de videovigilancia. Durante los tres primeros meses habrá un período de prueba en el que se comunicarán las posibles infracciones, pero no se impondrán multas, con el objetivo de facilitar la adaptación de vecinos, comerciantes y demás usuarios al nuevo sistema.
La regulación mantiene también el límite de 30 minutos para los vehículos de personas no residentes que accedan al casco histórico para realizar determinadas gestiones. Por su parte, el Ayuntamiento deja abierta la posibilidad de introducir cambios en el tiempo destinado a las operaciones de carga y descarga.
Un proceso que viene de atrás
La nueva regulación lleva meses en el centro del debate municipal. El proyecto inicial presentado por el Ayuntamiento ya contemplaba la instalación de cámaras para controlar los accesos al casco histórico y establecer diferentes condiciones según se tratase de vehículos residentes o no residentes.
Posteriormente, la ordenanza avanzó en su tramitación y abrió un período de exposición pública en el que vecinos, negocios y grupos políticos pudieron presentar propuestas de modificación.
Entre las cuestiones que generaron mayor debate estuvo precisamente el tiempo permitido a los vehículos no residentes. El PP de Betanzos reclamó ampliar ese límite e introducir también cambios en el horario de carga y descarga. La formación llegó a impulsar una alegación colectiva respaldada por más de 450 firmas.
En los últimos meses, los populares han mantenido sus críticas a la regulación y han cuestionado tanto su diseño como la gestión del proceso, mientras el Gobierno local ha defendido la necesidad de reducir el tráfico rodado y favorecer el uso peatonal del centro histórico.
Tres meses para adaptarse
Con el inicio del funcionamiento previsto para el 1 de octubre, el Ayuntamiento opta por una fase inicial sin sanciones económicas. Durante este período, los conductores recibirán avisos en caso de incumplir las condiciones de acceso, antes de que el sistema comience a aplicar el régimen sancionador.
El objetivo es que estos primeros meses permitan comprobar el funcionamiento de las cámaras y detectar posibles necesidades de modificación o ajuste de la regulación.
De este modo, Betanzos entra en la fase definitiva de un proceso iniciado hace más de un año, con el que el Ayuntamiento pretende reorganizar la circulación en el casco histórico y reducir el tráfico rodado en una de las zonas de mayor valor patrimonial de la ciudad.