El BNG de Pontón exige una revolución en el transporte para conectar los polígonos, hospitales y campus de A Coruña

La necesidad de transformar por completo el modelo de transporte público en la comarca coruñesa se ha convertido en una reclamación urgente para garantizar la calidad de vida de los vecinos. La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, defendió desde el municipio de Culleredo un plan estratégico que busca corregir las graves deficiencias que arrastra el sistema actual, las cuales calificó de ineficientes y perjudiciales para la actividad diaria de miles de ciudadanos. Tras un encuentro con las personas usuarias del servicio, en el que también participaron los representantes municipales de A Coruña, Culleredo, Cambre, Sada y Cerceda, la líder nacionalista urgió a adaptar las frecuencias, los horarios y los itinerarios a la realidad social y laboral de la zona.
La propuesta del Bloque se centra en diseñar una red de autobuses que garantice conexiones directas y eficaces con los principales centros de actividad, como los parques industriales, los campus universitarios y las infraestructuras sanitarias de referencia. Para lograr esto, Pontón solicitó la elaboración de un estudio técnico por parte del Gobierno gallego, en estrecha colaboración con los ayuntamientos perjudicados, que permita reordenar las líneas en función de las demandas reales de la población.
Asimismo, la formación considera imprescindible poner en marcha una auditoría integral para comprobar si las empresas concesionarias están cumpliendo estrictamente los contratos firmados, criticando la falta de transparencia de la Xunta al no hacer públicos dichos documentos. Esta fiscalización también debería extenderse al estado de las paradas, ya que muchas de ellas carecen de las condiciones de seguridad indispensables para los viajeros.
Alternativas sostenibles sobre las vías y el mar
La estrategia para solucionar el colapso de tráfico en el entorno metropolitano, un territorio que suma unos 450.000 habitantes que precisan movilidad a diario por razones de trabajo, estudios o salud, no debe limitarse de forma exclusiva al autobús. El plan expuesto apuesta por la diversificación del transporte a través de dos vías fundamentales: el tren de cercanías y el transporte marítimo por la ría.
La implantación de un servicio ferroviario de cercanías serviría para vertebrar los municipios del interior de manera rápida y sostenible, aprovechando las competencias autonómicas en la materia. Por su parte, la puesta en marcha de embarcaciones de pasajeros por la ría del Burgo abriría nuevas posibilidades de conexión directa entre las diferentes riberas, ayudando a reducir la enorme cifra de vehículos privados en circulación.
La debilidad del sistema de transporte colectivo actual provoca que cada jornada entren en la ciudad herculina alrededor de 200.000 automóviles particulares. Este colapso circulatorio no solo genera problemas ambientales, ruido y falta de aparcamiento, sino que golpea las economías familiares en un momento de encarecimiento de la vivienda y del combustible. Para el BNG, no disponer de un transporte público de calidad supone una clara discriminación social en función del nivel adquisitivo de los vecinos.
En este sentido, se denunció que en pleno año 2026 sigan ocurriendo situaciones inaceptables en las que los pasajeros no pueden subir a los autobuses por ir totalmente llenos o se vean obligados a viajar de pie durante trayectos de hasta una hora de duración, comprometiendo su propia seguridad. Se trata de un problema histórico ante el que el Ejecutivo de Alfonso Rueda mantiene una postura de inacción, una realidad que también se repite en otras áreas urbanas gallegas como la de Ferrol.
Desde el ámbito local, el portavoz de Culleredo, Tono Chouciño, coincidió en que el modelo metropolitano ha fracasado, alertando de que los informes de viabilidad previos no son creíbles al calificar líneas como deficitarias que después se colapsan por exceso de demanda. Igualmente, censuró que el transporte urbano de la capital tenga trabas para coordinarse de manera fluida con las líneas interurbanas a la hora de recoger o dejar pasajeros en el camino.