Crece la presión sobre Losán por la falta de una mesa de negociación

El conflicto laboral en Industrias Losán dio este miércoles un nuevo paso con la movilización de la plantilla ante el complejo administrativo de San Caetano, en Santiago de Compostela. Trabajadores y trabajadoras reclamaron a la Consellería de Industria la convocatoria inmediata de una reunión que sirva para abrir una mesa de negociación sobre el futuro de la actividad productiva y de los puestos de trabajo, en un momento marcado por la falta de un plan de viabilidad y por la amenaza de la entrada de la empresa en concurso de acreedores.
La representación social defiende que esa mesa debe reunir a todas las partes implicadas en el proceso. Sobre la mesa, señalan, tienen que sentarse la SEPI, la Consellería de Industria, los alcaldes de Vilasantar y Curtis, la dirección de la empresa y los comités de Industrias Losán y Aserpal, con el objetivo de buscar una salida coordinada a una crisis que afecta de lleno a comarcas del interior coruñés.
El comité recuerda que ya el pasado 4 de marzo se celebró una reunión en la Consellería de Emprego, con la participación del secretario xeral de Industria, la directora del IGAPE y el secretario xeral de Relacións Laborais. De aquel encuentro salió la petición de una nueva cita para conocer con más detalle la situación real de la compañía, después de que, según denuncian, la información facilitada por la empresa fuese escasa. La intención de la plantilla era avanzar en un plan de viabilidad compartido con las administraciones con competencias en el proceso.
La preocupación es máxima porque están en juego alrededor de 200 empleos en Galicia. El impacto, según advierten, se extiende a ayuntamientos como Vilasantar, Curtis, Mesía, Oza-Cesuras, Boimorto, Irixoa y Melide, además de A Coruña, donde se encuentran las oficinas centrales. A esta incertidumbre se suma la situación económica del propio personal, que acumula ya cinco nóminas sin cobrar, en un escenario que el comité califica de crítico e insostenible.
La falta de avances desde mediados de marzo llevó a los trabajadores y trabajadoras a elevar la presión. Según explican, reiteraron por escrito la solicitud de reunión a todas las partes implicadas, pero la única respuesta recibida llegó desde la Secretaría Xeral de Relacións Laborais, que trasladó su disposición a participar y apuntó que la gestión dependía de la Consellería de Economía e Industria. Desde entonces, denuncian, no se ha producido ningún movimiento efectivo.
Incluso la propia empresa, según sostiene el comité, acabó sumándose a la petición de una mesa de negociación amplia ante la gravedad del momento. Con la protesta de este miércoles, la plantilla busca hacer visible la urgencia de una solución que permita mantener la actividad industrial y garantizar el empleo en un sector que consideran estratégico para el territorio.