Una investigación internacional con sello de A Coruña descubre el gran obstáculo de las células solares del futuro

La tecnología fotovoltaica está a las puertas de una revolución gracias a las células solares de perovskita, un material que promete democratizar la producción de energía limpia por ser más ligero, económico y eficiente que el silicio tradicional. Sin embargo, su llegada a las tiendas y tejados se encuentra frenada por un problema de durabilidad. Ahora, un estudio internacional en el que participa activamente Alberto García, investigador del Centro Interdisciplinar de Química y Biología (CICA) de la Universidad de A Coruña, ha logrado descifrar qué ocurre exactamente en el interior de estos dispositivos para que se degraden de forma tan prematura.
El trabajo científico, que ve la luz en la prestigiosa cabecera especializada 'EES Solar', se ha realizado en estrecha colaboración con expertos de la Universidad de Uppsala, en Suecia. El equipo de especialistas ha recreado en un entorno de máxima precisión y control las distintas capas y conexiones internas que dan forma a una célula solar de perovskita. El objetivo era analizar, paso a paso, las interacciones y alteraciones químicas que se desencadenan justo en el momento en el que se ensamblan los componentes del dispositivo.
Los datos obtenidos revelan que los elementos que suelen utilizarse para hacer el contacto metálico actúan como un detonante físico y químico que estropea el aparato desde sus fases iniciales de producción. Los expertos detectaron desplazamientos de iones y reacciones nocivas que modifican la estructura interna de la perovskita, que es precisamente la sustancia encargada de recoger la radiación del sol para generar la corriente eléctrica.
Por otra parte, las conclusiones del informe abren una vía de esperanza para la transición ecológica. El análisis certifica que el uso de ciertas capas de protección consigue frenar este desgaste interno. Según detallan los propios autores de la investigación, comprender el comportamiento de estas conexiones internas es un paso crucial para crear una nueva gama de paneles solares más rentables y accesibles.