Un apagón de casi 20 horas deja sin luz a miles de vecinos de los Ayuntamientos de las Mariñas

Una avería en la red eléctrica, de UFD Distribución Electricidade, dejó sin suministro durante cerca de 20 horas a unos 3.500 usuarios de varios municipios del rural de A Coruña. El corte comenzó el martes por la tarde y afectó a distintos puntos de Abegondo, Carral, Oza Cesuras, Curtis y Ordes, además de otras localidades de la zona.
La incidencia se inició alrededor de las 16.35 horas del martes y obligó a mantener durante toda la noche los trabajos para recuperar el suministro. La reposición se realizó de manera progresiva, con importantes diferencias en los tiempos de espera en función de cada zona.
Según la información facilitada por la compañía distribuidora, UFD Distribución Electricidade, el servicio quedó completamente restablecido a las 10.50 horas del miércoles. En total, algunos usuarios permanecieron sin electricidad durante cerca de veinte horas.
Problemas también con el agua y la cobertura móvil
La interrupción del suministro eléctrico tuvo consecuencias que fueron más allá de la falta de luz. En algunas zonas rurales, la caída de la electricidad dejó fuera de funcionamiento los sistemas de bombeo que permiten abastecer de agua a determinadas viviendas.
También se registraron problemas de cobertura móvil, lo que dificultó las comunicaciones durante las horas en las que se prolongó la avería.
La duración del corte generó además preocupación entre los vecinos, especialmente por la falta de previsión sobre el momento exacto en el que podría recuperarse el servicio en cada núcleo.
Varios municipios afectados
Entre los municipios afectados se encuentran Abegondo, Carral y Oza Cesuras, además de otros puntos del rural coruñés. En Carral, por ejemplo, la incidencia alcanzó la zona de As Travesas, donde se vieron afectadas viviendas y el alumbrado público.
En Abegondo también se registraron cortes en diferentes parroquias, mientras que en Oza Cesuras la avería tuvo una incidencia especialmente prolongada.
El suministro se fue recuperando por fases a medida que avanzaban los trabajos de reparación y se restablecían las diferentes líneas afectadas.
Un corte prolongado en pleno verano
El apagón se produjo además en una época en la que las temperaturas y la actividad propia del verano incrementan la dependencia de determinados servicios eléctricos. La incidencia puso de manifiesto las dificultades que puede generar un corte prolongado en los núcleos rurales, donde algunos hogares dependen directamente de la electricidad para disponer de agua o mantener otros servicios básicos.
Una vez recuperado el suministro, queda por determinar el alcance definitivo de la avería y las posibles reclamaciones que puedan formular los usuarios afectados por la interrupción.