'San Pantaleón' centra el choque entre el gobierno local y la Xunta por los topónimos de Paderne

La polémica por los topónimos ha abierto un nuevo frente institucional en Paderne. El gobierno local criticó la falta de respuesta de la Secretaría Xeral da Lingua a las alegaciones remitidas por el Ayuntamiento frente a las modificaciones propuestas en el nomenclátor del municipio, unas variaciones que, según el ejecutivo, carecen de justificación, generan malestar entre la vecindad y pueden provocar dificultades en las notificaciones a los domicilios.
La principal discrepancia se sitúa en la parroquia de San Pantaleón. El ejecutivo municipal solicita que se mantenga como nombre oficial esta forma y rechaza la propuesta de sustituirla por 'San Pantaión'. También muestra su oposición a los cambios previstos para 'Porto de Abaixo', que pasaría a denominarse 'O Porto', y para 'O Vintesete', para el que se plantea la nueva forma 'A Feira do Vintesete'.
El alcalde, Sergio Platas, sostiene que una parte de estas modificaciones no responde a criterios suficientemente claros y advierte de que su aplicación podría tener consecuencias prácticas para la ciudadanía, especialmente en cuestiones vinculadas a la identificación de domicilios y a la recepción de comunicaciones administrativas. El regidor subraya además que el debate no es solo lingüístico, sino también social, al afectar a nombres asentados en el uso diario de la vecindad.
El trasfondo de esta controversia está en el proceso de actualización del nomenclátor. La orden publicada en el DOG en 2000 recogía en Paderne la forma oficial 'San Pantaleón das Viñas (San Pantaleón)' y también 'Porto de Abaixo'. En el Nomenclátor de Galicia 2026 ya aparecen para ese mismo ámbito las formas 'San Pantaión das Viñas (San Pantaión)' y 'Porto, O', mientras la base 'Toponimia galega' incorpora también 'O Vintesete' entre los lugares del municipio.
Con este escenario, el gobierno local reclama que la Xunta escuche las alegaciones presentadas antes de consolidar cambios que considera ajenos al sentir mayoritario de la población. El Ayuntamiento defiende que la revisión de la toponimia debe hacerse con fundamento, diálogo y sensibilidad con la realidad local, especialmente cuando afecta a nombres profundamente identificados con la historia y la vida cotidiana de las parroquias.