Nueva presión política para revisar el impacto de la subestación eléctrica en Abegondo

El BNG vuelve a llevar a las instituciones la subestación eléctrica proyectada en Folgoso. La formación nacionalista ha registrado una nueva iniciativa en el Parlamento gallego para pedir que se anule la autorización del parque de 220 kV y que el conjunto de la infraestructura, incluido el parque de 400 kV y las líneas de alta tensión asociadas, sea sometido a un estudio de impacto conjunto.
La diputada Mercedes Queixas vincula este caso con lo que define como un 'boom eólico' sin planificación suficiente en Galicia. El BNG considera que la tramitación por separado de las distintas piezas de la infraestructura impide evaluar correctamente los efectos acumulados sobre el territorio, tanto en Abegondo como en el resto de la comarca de As Mariñas.
La reclamación llega después de dos autorizaciones clave. El Gobierno del Estado dio luz verde a la nueva subestación Abegondo 400 kV, con ocho posiciones, mientras que la Xunta autorizó el parque de 220 kV de la futura subestación 400/220 kV, con un presupuesto previsto de 3.048.203 euros y un plazo de ejecución de 15 meses. La documentación oficial indica que el parque de 400 kV servirá para alimentar desde la red de transporte la subestación de tracción del eje ferroviario Vigo-Ourense-Lugo-A Coruña, mientras que el de 220 kV facilitará el acceso a la red de la generación renovable prevista en la zona.
La conexión de 400 kV incluye además una línea aérea de doble circuito entre la subestación de Abegondo y la línea Mesón do Vento-As Pontes de García Rodríguez, con una longitud de 0,678 kilómetros. El Ayuntamiento ya había trasladado su oposición por motivos urbanísticos y ambientales durante la tramitación, aunque Red Eléctrica defendió que las instalaciones proyectadas no necesitaban evaluación de impacto ambiental conforme a la normativa aplicable.
La posición política alrededor del proyecto deja varias lecturas. En el ámbito municipal, el PP gobierna Abegondo con mayoría absoluta, con 8 concejales frente a los 4 del PSdeG-PSOE y 1 del BNG, y el alcalde José Antonio Santiso mantiene una oposición frontal a la infraestructura. El propio Ayuntamiento anunció recursos contra la autorización estatal y advirtió de que recurrirá todas las vías a su alcance para frenar la subestación.
Sin embargo, la postura del PP no es uniforme en todas las administraciones: mientras el gobierno local se opone al proyecto, la Xunta autorizó el parque de 220 kV. En el caso del PSdeG-PSOE local, la posición pública localizada se sitúa en la fase de información de 2023, cuando el grupo se declaró solidario con el vecindario afectado y pidió una reunión para actuar en función de lo que reclamase la ciudadanía. En aquel momento, el proyecto había recibido el rechazo de los tres grupos con representación municipal.
El BNG también cuestiona la respuesta del Gobierno central a sus iniciativas. En una contestación parlamentaria anterior, el Ejecutivo defendió que los proyectos no pueden denegarse de antemano y que la decisión debe llegar tras el análisis de la tramitación ambiental y de las autorizaciones correspondientes. Los nacionalistas consideran insuficiente esa postura e insisten en que no basta con analizar cada pieza por separado.
Blan García Roel, portavoz del BNG en Abegondo, sostiene que la subestación y las líneas asociadas tendrán un impacto importante sobre el patrimonio natural y cultural, así como sobre la calidad de vida de las personas que residen en los núcleos próximos. Por eso, la formación reclama que se escuchen las alegaciones vecinales y que se evalúe de manera global una infraestructura que, a su juicio, condicionará el futuro del territorio.