Los trabajadores de Ferroglobe vuelven a movilizarse en Arteixo contra el ERTE y reclaman una respuesta de las administraciones

La situación de la planta de Ferroglobe en Sabón volvió a llevar a sus trabajadores a la calle. El Comité de Empresa convocó este miércoles una concentración para reclamar una respuesta de las administraciones ante la situación que atraviesa la factoría y denunciar la falta de avances que, a su juicio, está prolongando la incertidumbre sobre el futuro de la instalación y de sus empleos.
La movilización se produce en el marco del ERTE que afecta al conjunto de la plantilla de la planta, formada por 113 trabajadores. El expediente comenzó el pasado 1 de agosto y está previsto que se mantenga hasta el 31 de diciembre de 2027, por lo que su duración alcanza cerca de un año y medio. La representación de los trabajadores ratificó el acuerdo en julio por responsabilidad, con el objetivo de garantizar las mayores protecciones económicas posibles, pero dejó claro que la firma no implicaba aceptar la medida.
El comité considera que los empleados están asumiendo las consecuencias de una situación que va más allá del propio centro de trabajo. Entre sus preocupaciones figura la pérdida de poder adquisitivo durante el período de suspensiones y el consumo de la prestación por desempleo, que podría reducir la protección de los trabajadores ante futuras situaciones laborales.
Una planta estratégica y 200 empleos indirectos
Ferroglobe cuenta en Sabón con la única planta de España dedicada a la producción de silicio metal, un material empleado en sectores como la transición energética, la industria tecnológica y la automoción. Además de los 113 empleos directos, la representación sindical cifra en alrededor de 200 los puestos de trabajo indirectos vinculados a la actividad de la factoría.
El comité sitúa parte del problema en la evolución del mercado internacional y, especialmente, en la competencia del silicio procedente de Asia. La representación sindical ya denunció en julio que la planta estaba sufriendo la presión de los precios internacionales y reclamó medidas de protección para la producción europea.
La empresa, por su parte, justificó el ERTE por causas organizativas relacionadas con los costes energéticos y la caída de los precios provocada por la competencia del mercado asiático, según recogieron las informaciones publicadas tras el anuncio del expediente.
El conflicto no es nuevo. En julio, los trabajadores ya se concentraron ante la fábrica y llegaron a convocar una huelga ante el desacuerdo con el expediente. Posteriormente, el comité desconvocó el paro tras alcanzar un principio de acuerdo con la empresa y firmó el ERTE para evitar, según explicó, que la plantilla quedase en una situación menos protegida.
Reclaman implicación de las administraciones
En la concentración de este miércoles, el Comité de Empresa volvió a poner el foco en las administraciones y reclamó que se adopten medidas para garantizar la continuidad de la actividad industrial en Sabón. La representación de los trabajadores considera que el futuro de la planta no depende únicamente de las decisiones de la empresa, sino también de las condiciones en las que se desarrolla la actividad industrial y de las políticas de protección de la producción europea.
El comité también reclama que se tenga en cuenta el carácter estratégico de la fabricación de silicio metal y que las ayudas públicas destinadas a la industria estén vinculadas al mantenimiento de empleo estable y de calidad.
Otro de los elementos puestos sobre la mesa es la relación entre la actividad de la fábrica y las materias primas procedentes de explotaciones mineras gallegas. En este sentido, los representantes de los trabajadores reclaman que las condiciones vinculadas a las concesiones mineras tengan en cuenta también el mantenimiento de la actividad industrial y la transformación del mineral en Galicia.
La movilización contó con la presencia de representantes políticos, entre ellos miembros del BNG, que anunciaron que llevarán la situación de la planta al Pleno del Ayuntamiento de Arteixo y al Parlamento de Galicia. La formación nacionalista defiende que las administraciones deben implicarse para garantizar la continuidad de la instalación y el mantenimiento de los puestos de trabajo.
Mientras tanto, la plantilla continúa pendiente de la evolución de la actividad de la fábrica y de las decisiones que puedan adoptarse en los próximos meses. El ERTE mantiene a los 113 trabajadores vinculados a un escenario de suspensiones hasta finales de 2027, mientras el comité sigue reclamando un horizonte de continuidad para una de las principales instalaciones industriales de Arteixo.