Los penaltis coronan al Atlético San Pedro en la Copa de A Coruña femenina

El Atlético San Pedro vivió una tarde para recordar en Riazor. El conjunto de Oleiros se proclamó campeón de la IV Copa de A Coruña femenina tras superar al Victoria CF B en una final intensa, igualada y resuelta desde el punto de penalti después de que el tiempo reglamentario terminase con empate a dos goles.
El encuentro comenzó de la mejor manera para el Atlético San Pedro, que supo golpear primero y encarrilar la final antes del descanso. Alba se convirtió en una de las grandes protagonistas del partido al marcar los dos tantos del equipo oleirense en la primera mitad, primero en el minuto 13 y después en el 33, dejando un 0-2 que acercaba el título a las rojiblancas.
El Victoria CF B, sin embargo, no se rindió. El equipo coruñés reaccionó en la segunda parte y fue metiéndose poco a poco de nuevo en la final. Yara recortó distancias en el minuto 52 y, cuando el Atlético San Pedro ya rozaba la copa, Alma firmó el empate en el minuto 94, llevando el partido a la tanda de penaltis.
En ese momento decisivo, el Atlético San Pedro mantuvo la calma. Las jugadoras de Oleiros estuvieron más acertadas en los lanzamientos y encontraron también una respuesta firme bajo palos. Camila, Ainhoa, María y Nekane transformaron sus penaltis para sellar una victoria que desató la celebración del equipo y de la afición desplazada a Riazor.
El título tiene un significado especial para el club, que suma un nuevo hito en el crecimiento de su fútbol femenino. La sección, que dio sus primeros pasos en los últimos años, confirma con esta copa su progresión y su capacidad para competir en escenarios de máxima exigencia.
La final también deja una imagen de impulso para el fútbol femenino de la comarca. El Atlético San Pedro no solo levantó un trofeo, sino que lo hizo en un estadio emblemático, ante una grada entregada y después de un partido en el que demostró carácter, resistencia y eficacia en los momentos clave.
La Copa de A Coruña femenina viaja así a Oleiros tras una noche de emoción, sufrimiento y alegría. Un triunfo decidido en los penaltis, pero construido a lo largo de todo el torneo por un equipo que supo competir, superar obstáculos y cerrar la temporada con un título histórico.