Las alegaciones salen a la calle para defender las casas de Monte Mero, en A Coruña

La protesta de Monte Mero dio este lunes un nuevo paso. Vecinas y vecinos de la zona acudieron a las 10.00 horas delante de los Nuevos Ministerios para presentar alegaciones y hacer visible su rechazo al Proyecto de Interés Autonómico impulsado por la Xunta. Con esta movilización, el colectivo quiso trasladar que la oposición al plan sigue viva y que la defensa de las viviendas y de los terrenos continúa siendo una prioridad para las familias afectadas.
El conflicto se enmarca en el desarrollo del SUD 4 Monte Mero, aprobado inicialmente y sometido a información pública en el DOG el pasado 1 de abril. El proyecto abarca más de 404.000 metros cuadrados entre Alfonso Molina, la Ciudad de las TIC, la avenida de A Pasaxe y Xuxán, y contempla la construcción de 4.397 viviendas, de las que 3.521 serían protegidas. La Xunta calcula una inversión pública de 66 millones de euros y estima que el nuevo barrio podría acoger a unos 13.000 residentes.
Frente a esa hoja de ruta, la vecindad sostiene que el número de personas perjudicadas ha crecido en las últimas semanas y que ya supera las 200, al tiempo que continúan llegando notificaciones a propietarios que, en un primer momento, no figuraban como afectados. Entre las principales críticas están la incertidumbre sobre el alcance real de las expropiaciones, la discrepancia con la valoración de los suelos y la falta de garantías sobre los plazos de las viviendas de reemplazo prometidas.
Por su parte, la Xunta se comprometió en marzo a ofrecer una vivienda de reemplazo a las personas que tengan en la actualidad su residencia habitual y permanente en el ámbito afectado. Además, anunció visitas técnicas a las edificaciones para tasar los inmuebles y trasladar después a los propietarios la opción entre recibir una nueva vivienda o una compensación económica.
Mientras el Gobierno gallego mantiene la previsión de aprobar definitivamente el PIA a lo largo de este año, licitar la urbanización en 2027 y compatibilizar urbanización y edificación en 2028, la escena vivida este lunes deja claro que el futuro de Monte Mero sigue lejos del consenso. La batalla administrativa ha entrado en un momento decisivo, pero el pulso vecinal continúa en la calle.