La solidaridad bate récord en Curtis con una carrera contra el cáncer

La VII Carrera-Andaina Solidaria 11K convirtió este domingo el Ayuntamiento de Curtis en un punto de encuentro de la solidaridad. La cita, organizada a favor de la lucha contra el cáncer, superó todas las expectativas y alcanzó un récord histórico de participación con 571 personas inscritas, según el balance difundido por el Ayuntamiento.
La prueba volvió a unir deporte, convivencia y compromiso social en un recorrido de unos 11 kilómetros entre Curtis y Teixeiro. La carrera salió a las 10.30 horas y la caminata lo hizo cinco minutos después, a las 10.35 horas, en una jornada en la que corredores, caminantes y familias compartieron una misma causa: visibilizar la lucha contra el cáncer y apoyar el trabajo de las entidades que actúan en este ámbito.
Según los datos municipales, la participación se repartió entre 93 corredores, 455 caminantes y 25 menores en las categorías infantiles, que también tuvieron protagonismo propio. La presencia de los más pequeños reforzó el carácter intergeneracional de una cita que ya forma parte del calendario social y deportivo del municipio.
El ambiente fue uno de los grandes protagonistas de la mañana. Los caminos entre Curtis y Teixeiro se llenaron de camisetas, dorsales y mensajes de apoyo en una prueba en la que el resultado deportivo quedó en un segundo plano frente al valor simbólico de la participación. Vecinos, asociaciones, voluntarios y entidades locales contribuyeron a hacer posible una convocatoria que crece edición tras edición.
El Ayuntamiento agradeció la implicación de la Junta Local de lucha contra el cáncer de Curtis-Teixeiro, de la Federación Galega de Atletismo, del voluntariado, de las asociaciones, de los vecinos, de Protección Civil, del GES y de las entidades colaboradoras. La organización destacó que sin esa red de apoyo sería imposible sacar adelante una jornada de estas características.
La Carrera-Andaina Solidaria 11K se consolida así como una de las citas más participativas de Curtis. En su séptima edición, el evento volvió a demostrar la capacidad de movilización del municipio y dejó una imagen clara: cuando la causa es compartida, la respuesta social multiplica el alcance del deporte.