La crisis del agua de Oza Cesuras termina sin auditoría ni nuevas medidas y eleva el choque entre Gobierno y oposición

La crisis del abastecimiento de agua que dejó durante una semana a buena parte de los vecinos de Cesuras sin suministro mantiene abierto el conflicto político en Oza Cesuras. El pleno extraordinario celebrado este jueves a petición de la oposición no permitió alcanzar un acuerdo sobre las medidas que deberían ponerse en marcha para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
La sesión dejó sin respaldo varias de las propuestas planteadas por el BNG, entre ellas la realización de una auditoría de la red municipal de abastecimiento, la creación de una comisión con representación de los diferentes grupos políticos para analizar las necesidades del servicio y la aplicación de un descuento en la factura del agua por los días en los que no hubo suministro.
El alcalde, Pablo González Cacheiro, defendió la respuesta ofrecida durante la emergencia y volvió a reclamar una solución que vaya más allá del ámbito municipal. El regidor aseguró que Oza Cesuras dispone de diferentes alternativas para afrontar futuras dificultades, aunque no concretó durante el pleno en qué consisten.
El BNG reclama revisar una red que considera insuficiente
Para el BNG, una de las principales conclusiones que debería dejar la crisis es la necesidad de conocer con precisión el estado de la red de abastecimiento. Su portavoz, Estefanía Busto, reclamó una auditoría que permita detectar las deficiencias existentes y determinar qué actuaciones son necesarias para modernizar el sistema.
Entre las medidas que los nacionalistas consideran que deberían estudiarse figuran la mejora de las instalaciones y de la captación, con el objetivo de reducir el riesgo de nuevos problemas cuando se produzcan periodos prolongados de sequía.
La formación también cuestiona que los abonados afectados no vayan a recibir una compensación por los días en los que permanecieron sin servicio. Su propuesta pasa por aplicar en la próxima factura un descuento equivalente al periodo sin suministro.
Para el BNG, el pleno debería haber servido para concretar soluciones y no limitarse a revisar lo ocurrido durante la emergencia.
La polémica por la falta de cisternas
Otro de los asuntos que provocó discusión fue la ausencia de un sistema de reparto de agua potable mediante cisternas mientras se prolongó la avería.
El alcalde explicó que el municipio cuenta con una población muy dispersa y que no resultaba posible instalar un camión en cada uno de los núcleos afectados. Según trasladó, se optó por facilitar otros recursos, como garrafas, mangueras y medios para atender las necesidades más urgentes.
El BNG considera insuficiente esta explicación. Estefanía Busto sostiene que la imposibilidad de cubrir todo el territorio no debería haber impedido habilitar alguna alternativa para los vecinos.
La formación reclama además que se establezca un protocolo específico para futuras emergencias, de manera que el Ayuntamiento pueda reaccionar con mayor rapidez y garantizar el acceso a agua potable.
El alcalde relaciona la situación con la sequía
Pablo González Cacheiro repasó durante la sesión la evolución de la avería y las actuaciones realizadas desde la rotura de una tubería hasta la recuperación del suministro. El alcalde relacionó la gravedad del episodio con la escasez de agua y explicó que el vaciado de las conducciones provocado por las averías favoreció el arrastre de sedimentos.
También respondió a las quejas por el olor detectado en el agua y defendió que las analíticas realizadas confirmaron su potabilidad. En cuanto a los vehículos utilizados durante la emergencia, explicó que los camiones de uso agrícola sirvieron para trasladar agua bruta hasta la estación de tratamiento.
El regidor admitió asimismo que la empresa concesionaria pudo cometer errores al comunicar unos plazos de reparación que finalmente no pudo cumplir y pidió disculpas a los vecinos afectados.
El BNG cuestiona la información facilitada
La polémica alcanzó también a la documentación relacionada con la crisis. El BNG asegura que solicitó por registro electrónico, el pasado 3 de agosto, información sobre lo ocurrido y que no recibió la documentación requerida.
Durante el pleno, según la formación nacionalista, el alcalde aseguró que los informes estaban disponibles. Tras finalizar la sesión, Busto acudió al registro municipal para solicitar una copia y afirma que se le comunicó que esos informes no estaban disponibles.
Para la portavoz nacionalista, este episodio refuerza sus críticas sobre la falta de transparencia durante la emergencia.
'Venimos a un pleno para pedir información, transparencia y responsabilidades políticas', señaló Busto, que acusa al alcalde de centrarse en responder a las críticas en lugar de concretar medidas para impedir que vuelva a producirse una situación similar.
El Ayuntamiento mira hacia una solución comarcal
El alcalde mantuvo durante el pleno su apuesta por abordar el problema desde una perspectiva comarcal. Cacheiro considera que la evolución de los periodos de sequía hace necesario estudiar alternativas que permitan garantizar el abastecimiento más allá de las capacidades actuales de cada municipio.
El regidor aseguró que el Ayuntamiento cuenta con diferentes escenarios de actuación, a los que se refirió como 'plan A, B y C', y apuntó que existe una alternativa que podría beneficiar a dos municipios. Sin embargo, no ofreció más detalles sobre el contenido de esas propuestas.
El pleno termina así sin un acuerdo entre Gobierno y oposición sobre las actuaciones que deben ejecutarse a corto y medio plazo. Mientras el alcalde defiende la respuesta ofrecida durante la emergencia y apuesta por una solución de ámbito comarcal, el BNG considera imprescindible revisar la red, mejorar la información a los vecinos y establecer alternativas claras para garantizar el suministro ante futuras averías o episodios de sequía.