La Casa Museo María Antonia Dans de Curtis acoge un vibrante viaje emocional de la artista Castrolara

O panorama cultural de Curtis se llena de color y sentimiento desde hoy mismo. La Casa Museo María Antonia Dans se convierte en el escenario elegido por la creadora visual Castrolara para desvelar su nueva propuesta artística, bautizada como 'El pulso que permanece'. Esta exhibición, que arranca este jueves 2 de julio, podrá ser visitada por el público hasta el próximo 31 de agosto, mientras que el acto central de apertura institucional y encuentro con los seguidores está programado para el sábado 11 de julio a las 11.45 horas.
La colección está compuesta por más de treinta piezas pictóricas que se estructuran alrededor de cinco etapas fundamentales en el devenir creativo de la autora: 'Orígenes', 'Silencios', 'Bocaditos de realidad', 'Reinas' y 'Don't Stop the Music'. A pesar de ser concebidas en diferentes contextos temporales, todas las obras ligan su discurso a través de una energía íntima y persistente que refleja el propio avance vital, la asimilación del entorno y los procesos de mudanza personal.
La intención de Castrolara va más allá de plasmar una simple crónica de su vida, ya que busca generar un punto de puesta en común con el espectador. Cada lienzo funciona como el reflejo de una vivencia, un interrogante o un aprendizaje, actuando como un espejo que incita a la libre lectura de quien lo contempla. En las primeras líneas que reciben al público se recomienda pasear por la sala sin prisas, permitiendo que el interior de cada uno se conmueva o despierte. El estilo de la pintora se destaca por sus tonos llenos de vida, la densidad de las texturas y un medido juego entre lo figurativo y lo abstracto que requiere una mirada calma.
Como complemento especial, el espacio dedicado a 'Orígenes' integra las creaciones de MyRoots, un proyecto diseñado por la artista Ana López. Sus propuestas se basan en elementos radiculares de la naturaleza modificados mediante el uso de la luz, logrando una simbiosis entre lo orgánico y lo metafórico. Estas piezas, a medio camino entre la escultura y el componente vegetal, remiten a la herencia histórica y a los ciclos ocultos bajo el suelo.
Castrolara posee una trayectoria de carácter autodidacta guiada por la percepción humana. Mejoró sus destrezas en la prestigiosa Fundación CIEC de Betanzos, donde su destreza le valió el Primer Premio de Grabado otorgado por la citada entidad y la Diputación de A Coruña, además de alcanzar un Segundo Premio en un concurso internacional en Portugal. Actualmente, sus cuadros forman parte de colecciones privadas en hogares de Francia, Italia, Japón y España.