La carga y descarga de los teatros abre un nuevo pulso político en las obras de los Cantones

La reorganización de la movilidad en el centro de A Coruña abrió este lunes otro frente político en torno a las obras de los Cantones. El foco está ahora en la carga y descarga de los teatros Colón y Rosalía, después de que la parada del bus interurbano de Entrejardines se trasladase a la calle Alcalde Manuel Casás, junto al Colón, en un cambio que afecta a 102 líneas y que coincide con la peatonalización del entorno.
El BNG aprovechó una comparecencia sobre política cultural para volver a poner el asunto sobre la mesa. Avia Veira acusó al Gobierno local de falta de diálogo con el sector y sostuvo que la ausencia de una zona adecuada de carga y descarga puede perjudicar no solo al Colón, sino también al Rosalía. La nacionalista advirtió de que este último podría verse penalizado en determinados circuitos y recordó además que el Bloque ya venía alertando desde 2025 de que la reforma de los Cantones eliminaba un área de servicio que considera básica para el funcionamiento normal de estos espacios escénicos.
Por su parte, el PP centró su crítica en la situación del Teatro Colón y en la nueva parada metropolitana. Miguel Lorenzo exigió a Inés Rey una solución inmediata y denunció que la reforma ha generado un punto en el que, a su juicio, ni existe una zona de carga y descarga útil para los camiones de las producciones ni la parada absorbe bien el tráfico de autobuses. Esa queja coincide con las incidencias registradas en la primera semana de funcionamiento del nuevo emplazamiento, con denuncias por dobles filas y problemas de circulación.
La respuesta del Gobierno local se mantiene, por ahora, sin cambios. La alcaldesa defendió este lunes que no se habilitarán nuevas zonas de carga y descarga más allá de las existentes y aseguró que en el Rosalía llevan años celebrándose eventos sin problemas operativos, mientras que en el Colón se prevén planes específicos para los montajes y desmontajes. Días antes, el Ayuntamiento ya había sostenido públicamente que, con la nueva fase de las obras, tanto el tráfico como las zonas de carga y descarga se mantenían como hasta ahora.
La polémica, así, ya no se limita al encaje de la nueva parada de buses. El debate ha entrado de lleno en el terreno cultural y sitúa en el centro la logística diaria de dos teatros clave de la ciudad, en un momento en el que la oposición intenta convertir la reforma de los Cantones en un ejemplo de falta de planificación y el ejecutivo municipal insiste en que la operativa está garantizada.