Flores, caballos y mucho ambiente en una feria que volvió a llenar O Tres

La XXXVII Feria de las Flores dejó este domingo una de las imágenes más animadas del calendario festivo de Vilarmaior. El lugar de O Tres se convirtió desde la mañana en un espacio de encuentro para vecinos, visitantes, familias, aficionados al mundo ecuestre y personas que se acercaron para disfrutar de una feria con tradición, producto local y mucho ambiente.
La actividad comenzó a las 10.00 horas con la apertura del recinto y de las exposiciones florales, artesanales y agroalimentarias. A partir de ahí, la feria fue cogiendo ritmo entre la zona de puestos y el espacio reservado para los animales, con un palco y un recinto cerrado en el que se fueron presentando caballos y perros ante un público muy atento a las explicaciones por megafonía.

Alrededor de las 12.00 horas, coincidiendo con una mejora del tiempo y con algunos claros de sol, la afluencia ya era muy notable. Las zonas de aparcamiento habilitadas en las proximidades estaban prácticamente completas y muchos vehículos quedaron estacionados en los márgenes de la carretera, lo que provocó alguna retención puntual en los accesos.
La feria repartió el movimiento entre dos zonas principales. En un lado, los concursos y demostraciones de caballos atrajeron a numerosos curiosos, con familias, niños, personas mayores y aficionados siguiendo las pruebas desde el perímetro del recinto. En el otro, una calle de puestos concentró el tránsito de visitantes que paseaban, compraban o se detenían a mirar la oferta de los expositores.

La programación ecuestre fue uno de los grandes reclamos de la mañana. A las 10.30 horas se celebró el concurso de caballos de andadura tradicional gallega, con pruebas de andadura serrada y andadura chapeada. A las 11.30 horas llegó el concurso morfológico de caballos y yeguas cruzados y a las 12.30 horas se desarrolló la 'XXV Copa Galicia de Morfología de Caballos y Yeguas de Pura Raza Gallega'. Ya a las 13.30 horas, la sección de doma de alta escuela de Galicia 'Dragóns de Santiago' ofreció una presentación y exhibición de doma.
La comida en la feria, prevista a las 14.00 horas, reforzó todavía más el ambiente. La presencia de una pulpeira, la oferta de churrasco y la actividad de los bares del entorno, muy concurridos durante la mañana y el mediodía, completaron una jornada en la que la gastronomía funcionó también como punto de encuentro.

La parte comercial también tuvo mucho peso. Hubo puestos de alimentación con chorizos, quesos, tocino y otros productos, incluido un expositor llegado desde León con embutidos. La artesanía estuvo representada con propuestas de joyería, camisetas estampadas, piezas de crochet y creaciones variadas, mientras que la nota floral llegó especialmente a través de un puesto de plantas con cactus y pequeñas flores en maceta.
La participación y la respuesta del público confirmaron el tirón de una feria que combina tradición rural, comercio, flores, animales y vida social. O Tres volvió a vivir una cita llena de movimiento, con visitantes llegados de distintos puntos como Sada, Oleiros o incluso León, y con un ambiente que mantuvo viva la esencia de una celebración abierta a todas las edades.