El pleno del Mundial agrava el choque político y deja a Inés Rey en el centro de las críticas por la renuncia de Riazor

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PP y BNG coinciden en calificar la retirada de la candidatura como un fracaso del gobierno local, mientras el PSOE defiende que la decisión respondió al interés general y a evitar que la ciudad quedase hipotecada
A CORUÑA pleno marzo 2026
27 Mar 2026

El pleno extraordinario celebrado este viernes 27 de marzo en María Pita para abordar la retirada de la candidatura de A Coruña al Mundial 2030 se cerró sin grandes novedades sobre el fondo de la operación, pero con un fuerte cruce político entre gobierno y oposición. La sesión había sido convocada con un único punto en el orden del día: un informe de la alcaldesa sobre las gestiones realizadas en relación con inversores privados, financiación, reforma de Riazor y motivos reales de la renuncia.

El Partido Popular aprovechó el debate para cargar con dureza contra el ejecutivo local y contra la propia Inés Rey. Su portavoz, Miguel Lorenzo, sostuvo que la ciudad tenía condiciones para ser sede y que el proyecto acabó en un 'ridículo' por falta de capacidad política y de gestión. Los populares volvieron a poner el foco en la falta de documentación, en la ausencia de explicaciones claras sobre la financiación y en los cambios de versión en torno a una candidatura que, según defendieron, fue presentada durante meses como un gran proyecto estratégico para la ciudad.

En una línea también muy crítica, el BNG afirmó que la retirada de la candidatura constituye un 'fracaso' del gobierno municipal, aunque puso el acento no solo en la pérdida de la sede, sino también en la forma en que se gestionó todo el proceso. El concejal David Soto reprochó al ejecutivo local haber creado expectativas en torno al Mundial e intentar ahora minimizar el impacto que podía tener para la ciudad. Además, advirtió de que la falta de transparencia no puede repetirse en el nuevo escenario abierto tras el acuerdo con el Deportivo para la reforma de Riazor y de la ciudad deportiva. En ese contexto, propuso la creación de una comisión de seguimiento similar a la constituida para el Mundial.

Frente a las críticas de la oposición, el PSOE local defendió la renuncia como una decisión 'valiente' y la vinculó al 'interés general'. El portavoz del gobierno, José Manuel Lage Tuñas, aseguró en el pleno que la alcaldesa ya había explicado la cronología y las razones de la decisión, e insistió en que el Ayuntamiento optó por no asumir unas exigencias de la FIFA que, según esa tesis, podían acabar hipotecando a la ciudad y también al Deportivo. El ejecutivo mantiene que renunciar al Mundial no supone abandonar la modernización del complejo de Riazor, sino reorientarla hacia una reforma integral con vocación de largo plazo.

La figura de Inés Rey estuvo presente durante todo el debate, aunque la alcaldesa no intervino directamente en la sesión. Esa ausencia fue utilizada por el PP para redoblar las críticas y presentar a la regidora como principal responsable del resultado final. Con todo, el argumento político del gobierno se mantuvo sin cambios respecto a los últimos días: la alcaldesa ya había defendido públicamente que la ciudad quería ser sede, pero 'no a cualquier precio', y que aceptar las condiciones exigidas por la FIFA implicaría una carga excesiva para las arcas públicas y para el futuro desarrollo de Riazor.

El pleno deja así una doble conclusión política. Por un lado, PP y BNG coinciden en señalar la retirada de la candidatura como un fracaso del gobierno local, aunque con enfoques distintos: los populares inciden en la incapacidad y en las supuestas mentiras del ejecutivo, mientras los nacionalistas subrayan sobre todo la inacción y la falta de transparencia. Por otro, el PSOE cierra filas con la decisión adoptada e intenta trasladar que la renuncia abre una nueva etapa centrada en la reforma de Riazor y en un beneficio estable para la ciudad, más allá de un evento de pocos días.

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